9 de febrero de 2016

El fuego en el que ardo

Salió ardiendo el hacedor ante el cúmulo de despropósitos al que tuvo que hacer frente.

Título: El fuego en el que ardo
Autor: Mike Lightwood
Editorial: Plataforma Neo
Saga: Fuego y hielo I
Páginas: 384
Sinopsis: Ser gay puede complicarte mucho la vida.
¿Todas esas películas y series que te cuentan lo maravilloso que es ser gay? ¿Estar rodeado de compañeros modernos en el instituto que te quieren como eres? ¿Padres que te apoyan incondicionalmente?

Todo mentira. La realidad no es esa. Al menos, no la del protagonista de esta historia, que vive un auténtico infierno por culpa de aquellos que no lo aceptan como es.

Pero, cuando las cosas se complican de verdad, conoce a un chico de ciudad con una visión del mundo completamente distinta. Con su ayuda, deberá escoger entre dejarse consumir por las llamas de quienes lo odian o renacer de sus propias cenizas.

Opinión: Nunca pensé que me podría encontrar con un libro como este. Normalmente, mi reacción ante un libro que no me gusta es bastante sosegada, pero esta es la excepción. Tanto es así que hemos tenido que estrenar una nueva puntuación especial, como podréis ver al finalizar la reseña. Podría haber abandonado la lectura como lo hicieron algunas personas con las que empecé a leerlo en conjunto, pero no es mi estilo. Aun así, como fui a la presentación del libro y como estaba compartiendo la lectura, decidí darle una oportunidad hasta el final (y también porque para juzgar algo en su totalidad hay que leerlo entero). Además, el tema no me desagradaba, incluso me parecía interesante ver cómo trataba el autor el bullying homófobo. Así que... de primeras, no iba con una mala concepción del libro. Entonces, me leí los primeros capítulos y todo empeoró.

No puedo sino empezar a comentar los errores que he ido viendo, desde los menos graves (estilísticos) a los más graves y espantosos (argumento y desarrollo). Sobre el primero tengo que decir que no puedo aceptar que el autor no entienda cuál es la función de la primera persona. Quiero decir, si vas a emplear a un narrador en primera persona del presente debes saber y ser consciente de que todo lo que diga no son más que pensamientos que tiene de lo que le ocurre en esos precisos momentos en los que se narra, ¿estáis de acuerdo? Entonces, ¿qué sentido puede tener romper su discurso mental con saltos de línea si hay otras muchas maneras más potentes y correctas? Pero es que, además, intenta crear un segundo narrador dentro del primero empleando paréntesis. ¿Paréntesis? ¿Y con saltos de línea, además? Si estuviera directamente en la misma línea en cursiva, sería hasta mejorable. De todas formas, como ya he dicho, estos dos detalles, aunque me generan muchos problemas de primeras, ya que considero que está realmente mal escrito, son los menos graves. Aun así, aunque normalmente intento sacar algo bueno del estilo del autor, en este caso no he podido. Las descripciones, cuando se decide a darlas, rompen completamente el concepto de narrador en primera persona, porque son completamente asépticas. Y cuando intenta hacerlas bonitas... digamos que es difícil sentir alguna emoción. En serio, he tenido serios problemas para, con este estilo que me sacaba de la narración en tantas ocasiones, poder sentir algo. Tampoco puedo decir nada bueno de los diálogos, forzados, excesivamente robóticos y dignos de la imagen de Burns entrando como macarra en clase de Bart, es decir, completamente fuera de lugar. Por no hablar de los intentos de hacer diálogos bonitos por medio de repeticiones y fallidos juegos de pareja que, en visual, quedan medioqué. En la vida real pueden resultar adorables por el encanto, pero es que por escrito te hacen pensar si acaso les falta medio cerebro. Y mejor no hablo de los momentos sexuales. Definitivamente, no. Porque, si tuviera que hablar, tendría que admitir que esperaba que no me gustaran per se, pero... eso implica que hubieran conseguido despertar algo, aunque fuera incomodidad. No, sencillamente son lo más soso que me he echado a la cara en años.

Ahora viene el siguiente nivel de errores, los graves, debido sobre todo a esa falta de sentimientos que provoca (o, al menos, no por los sentimientos que debería). Dicho de otra forma: debido sobre todo por la forma en que está contada la historia y lo que ello conlleva. Para empezar, la parte de bullying no es tan central como parecen pintarlo por todas partes. Sí, tiene algunas escenas «fuertes», pero están tratadas de una forma tan desapasionada y tan tópica que no consiguen en ningún caso que despierten algo nuevo. Desde luego, si me paro a pensar en una escena similar que realmente me haya tocado, pensaría en cierta escena de El juego de Enderque ocurre en unas duchas, como la más gratuita de las que ha puesto en este libro, y no sabría ni por dónde empezar para comparar las sensaciones que transmiten cada una. Por otro lado, Ender reacciona con violencia frente a sus agresores porque se trata de una fábula militarista con mensaje pacifista al final, ¿cuál es la excusa de esta novela para interpretar que la violencia puede solucionar un caso de bullying? Porque hasta el mismísimo final, a pesar de la intervención de la profesora y de la confianza que Óscar adquiere con ella, no dice que le hacen bullying y, cuando lo hace, NO DICE NOMBRES, para no salpicar al que le metió en todo el lío. Porque todos sabemos que ellos se detienen con esa facilidad. Porque, habiéndole encontrado por Internet, en su blog, no le van a hacer la vida imposible vía online a partir de ese momento.  Realismo puro y duro. Se apunta a un gimnasio para aprender judo, con la intención de defenderse y en pocas clases ya está empleando sus conocimientos para vencer al matón más grande.

No obstante la parte principal que predomina en la novela es, sin lugar a dudas, la romántica (y quien diga que no es así, solo tiene que contar los capítulos dedicados a cada tema). Y lo mejor que se puede decir de ella es que es indeciblemente tópica. Cosa que en absoluto es malo. Cualquiera que haya leído mis reseñas puede atestiguarlo, yo no estoy en contra de las relaciones «Disney» bien llevadas. Demonios, me encantan las novelas que podrían ser de Disney Channel. No nos engañemos, si funciona, es por algo. Excepto cuando no, que es el caso. Es decir, los tópicos están muy bien cuando entiendes la base desde la que parten y qué es lo que hace que funcionen. Es evidente que eso no sucede en esta novela. Una relación que empieza creepy de narices y que sí, mejora, pero que luego no despierta realmente ningún sentimiento excepto pereza, no es precisamente bueno. A eso, además. podemos sumarle el inquietante miedo que transmite por el alto nivel de dependencia que se genera dentro (no voy a hablar de dependencia nivel Cincuenta Sombras de Grey o Crepúsculo, pero... creo que lo único que separa esa relación de las otras es el tiempo empleado para contarlas, y el interés que pueden despertar en el lector).

Aunque todo esto esté mal, pasamos al siguiente nivel a peor: el grado de incoherencia al que llegan los personajes. Para explicar a qué me refiero os contaré una escena que sucede en el libro y que me ha sacado muchísimo de quicio. Podemos ver que el chico vive con un padre maltratador que pega a su madre constantemente, a lo largo de la historia, hasta tal punto que él está harto y se larga de casa, dejando a su madre a merced de su padre, ¿no? Pues bien, en la página 328 tenemos este diálogo:
—No es la primera vez, ¿verdad?
—Óscar...
—Mamá, por favor, contéstame.
—Hijo, de verdad...
[...]
—No me lo puedo creer.
¿Qué no te puedes creer, hijo de mi alma? ¿Que los golpes que le ha dado antes y por los que te has encerrado en tu cuarto, y que en un flashback vemos que se remontan hasta tu infancia, también existieron? Es decir, es un estilo con infinidad de repeticiones (hay diálogos que son corta y pega de diálogos anteriores) y encima, con incoherencias.

Llegamos al siguiente nivel de problemas y al peor de todos: nos encontramos ante lo que típicamente se llama message fiction. Esto quiere decir que que el autor tenía un mensaje en la cabeza que quería transmitir y toda la trama está estructurada en ese sentido. Excepto por un pequeño detalle: todos los mensajes que contiene son nocivos. El primero de ellos, y el que me quiero quitar de encima, ya que el autor considera que «no entendemos su obra si eso es lo que sacamos de ella» (dicho por él en la presentación, de la que ya hablaré en otra ocasión cuando os la suba), es que el amor salva al protagonista de todo (excepto de los ataques rápidos, ya que, como los pokémon, es débil ante ellos). Decidme que no es ese el mensaje si tenemos frases como: «él es mi superhéroe: me ha salvado»; «ya no necesito hacer esto, desde que estoy con él todo es perfecto». Y así, ad nauseam. En serio. Si no quieres que ese sea el mensaje, no hagas que la obra sea romántica porque es bastante difícil alejarse de ese arquetipo dentro del género.

Por otro lado, sin alejarnos mucho del nivel grave, se supone, también, que esta es una novela no heteronormativa. Es decir, que se aleja de los tópicos que los heteros tenemos sobre aquellos que no lo son, sino que están integrados en las siglas LGTB (sé que hay más siglas, pero admito mi desconocimiento acerca de ellas y estas son las que más veo puestas). Y me parece muy bien, la verdad... si es que eso fuera verdad y no se quedara en una mera suposición de lo que debería ser. Porque no lo consigue, desde luego. Lo intenta, sí, pone a un protagonista gay con dos relaciones diferentes en la novela... pero solo existen los gays. Ni las lesbianas, ni los transexuales, ni los bisexuales... Nada. Solo visibiliza a los gays. Y eso no estaría mal, y sería hasta interesante, si la perspectiva que nos ofreciera no estuviera tan cargada de estereotipos que ensucian más su imagen que otra cosa. ¿Cómo lo hace? Mostrándonos escenas en las que se ponen ciegos a mirar al resto, invadiendo la privacidad en unos vestuarios y luego se van a los lavabos a hacerse pajas; se restriegan con heteros para que se les ponga dura; besan sin esperar consentimiento alguno y se sienten insultados de que el otro los rechace; los reprimidos son todos unos cabrones que no dudan en insultar y menospreciar a los que han salido del armario. Y ojo, las tres primeras son cosas que piensa y hace el propio protagonista, no uno de los malos a los que hay que despreciar y aborrecer. ¿Veis el problema? Ah, y obviamente, alejándonos más de esos malos estereotipos asignados a gays, les gusta Lady Gaga, son cultos y les encanta la literatura... siempre que estén fuera del armario. Porque ese es otro punto de la heteronormatividad que se le ha colado al autor: los únicos que se comportan como bestias y animales son los incultos y bastos de un pueblecito perdido de la mano de Dios. Porque no hay homofobia en las ciudades, ni entre los estratos más cultos de la sociedad, claro.

Bueno, como podéis ver, desde mi punto de vista, falla en todos los mensajes que pretendía transmitir. Aunque me he dejado un par que, espero, no pretendiera transmitir, pero lo hace: la violencia de género es obviamente culpa de la falta de fuerza de la mujer que lo sufre. Sí, como lo leéis, eso es lo que aparece en más de un diálogo del protagonista. Excepto en uno de los últimos, la continuación del que he citado antes, que es completamente incoherente con el resto de la novela. Claro que tampoco es extraño, porque el libro es moderadamente machista, empleando roles claros y completamente arquetípicos para las mujeres: en la cocina, como novias tontas o profesoras «amables». El otro mensaje nocivo que transmite es que «no existen los problemas psicológicos, si te cortas es porque disfrutas con ello». Vamos, es un hobby, no una enfermedad. Puedes parar de hacerlo cuando quieras, cuando te lo pida tu novio o cuando tu madre te amenace con llevarte al psicólogo como lo sigas haciendo, como si fuera el coco o algo así, en lugar de alguien que puede ayudarte... Porque, claro, sería «malo» aceptar que tenías un problema y que merece la pena hablarlo con alguien que sabe. Y, sin más, se te pasa la tontería y dejas de hacerlo. ¿A que es así de sencillo, Willow? Y así, queridos lectores, es como falla una novela cuyo fin es transmitir un mensaje de esperanza: haciendo que todo lo que pones sea nocivo para la persona y que, encima, tenga final feliz.

Destacados los fallos más importantes del libro, no puedo finalizar esta reseña sin que nos detengamos en un detalle que indica claramente lo clickbait (por decirlo de alguna manera) que es la obra. Es decir, la cantidad de elementos que aparecen que son completamente irrelevantes e innecesarios, pero que llaman la atención. Esto lo podemos ver en la aparición casi constante de referencias a otras obras y en la pertenencia del protagonista a la escena booktuber, incluyendo ser dueño de un blog personal (ojo, personal), al que le obsesiona compulsivamente tener al menos un comentario al mes porque si no sería un fracasado. ¡Ja! Muchas gracias por lo que nos toca. Pero, de todas formas, es un blog personal. ¿Entendéis lo que eso supone? Personal. Privado. ¿Por qué esperas recibir comentarios de desconocidos sobre lo que te pasa en tu vida? A eso se le conoce como Attention Whore, y no es muy positivo, que digamos. Y con relación a la metaliteratura, desde mi punto de vista, si vas a incluir libros, canciones y demás cosas dentro de una novela, más te vale que sirvan como parte del argumento y no sean simplemente un «product placement», es decir, mera publicidad sin ninguna importancia en la historia excepto la de hacer guiños a unos cuantos y no a un colectivo (porque no quiero pensar que lo hiciera para ganar dinero como auténtica publicidad...). Entre estos popups, por llamarlos de alguna manera, podríamos hablar de la importancia de Las ventajas de ser un marginado, siempre desde la visión idealizada del autor, ya que no estoy precisamente de acuerdo con su interpretación de la obra (como podéis ver en su reseña). En este caso, hacer este tipo de referencias conlleva graves consecuencias si no has leído los títulos de los que hablan, pues no te vas a enterar de lo que están diciendo. Si se limitara a mencionarlos y explicarlos (como sucedía en Entre Extraños), pues no pasaría nada, podrías seguir la lectura sin ningún tipo de complicación y hasta puede que, dependiendo el caso, te llamara la atención para una posible futura compra. Sin embargo, cuando hablamos de diálogos metareferenciales, en los que no hay ninguna explicación, significa que el lector a quien va dirigida la obra es cada vez más claro: los amiguetes y conocidos del autor que comparten sus filias y sus fobias. De por sí no es malo, pero sí que es uno de los grandes signos de que no es una lectura para cualquiera. Coger este libro es como toparte con un grupo cerrado de amigos: te hace sentir fuera de lugar y no bienvenido a su lectura, porque no está hecho para ti. Y cuando te encuentras Twitter en el texto (mal diseñado, porque ni los bocadillos se parecen a los que aparecen en la red social) y ves que aparece gente real en el libro (seguidor del autor), más sensación te da.

Puedo seguir nombrando ejemplos clickbait, si queréis, con mensajes igual de adoctrinantes que el resto. En un momento dado, y sin venir claramente a cuento, hay una referencia a lo malo que es que te guste John Green o Nicholas Sparks, supongo que porque son drama puro, pero quién sabe, ya que el protagonista solo dice «tú sabrás», con gesto despreciativo. O cuando se muestra la superioridad moral con la que el autor expresa su opinión (porque ha de serlo, ya que en el personaje no viene a cuento) de que ver películas dobladas en vez de subtituladas es obviamente peor culturalmente. Soy una persona bastante clara en estos asuntos y, si bien a mí me gusta el cine en VO (y las series), considero que llamar poco menos que inútiles por «pensamiento» de tu personaje es... algo que deberías evitar si quieres que no piense que es la opinión del autor. En cualquier caso, cuadra con el resto de «superioridad moral basada en el acervo cultural al que decide tener acceso la persona». Es decir, según él, los lectores no son homófobos, ni intolerantes, porque son cultos, por ende, tienen que ver las películas en VO. Da igual que no entiendas el idioma. seguro que eres capaz de captar matices de interpretación que un vulgar actor de doblaje nunca transmitiría. En cuanto al desprecio a las obras de Nicholas Sparks, con ese ataque de «ninguno de los dos somos una chica ultracatólica que no sabe qué ponerse», pues mira, no. No se debe desprestigiar así a otro autor dentro de tu obra, y ya, si de paso tampoco insultas a una religión, pues mejor. En especial porque eso demuestra que es tu personaje el realmente intolerante con todos los que no piensen como él, así que... ¿exactamente en qué se diferencia de los bullies? Ah, sí, en que él es «débil» y no tiene la posibilidad de tratar mal a los demás... Claro. Porque los «fuertes» son los matones siempre y los «débiles» están destinados a ser sometidos, sin poder remediarlo bajo ninguna circunstancia ni excepción... Hemos dicho que esto quiere ser un message fiction, una forma de transmitir mensajes. El problema es que el autor no parece haber comprendido algo básico de la literatura: TODO TRANSMITE MENSAJES, no solo la trama principal, ni lo que él decida.

En definitiva, como decía al principio, esta novela ha conseguido crear una nueva puntuación especial: enfurecido. Esa es la condición en la que quedé después de leer esta historia. No es simplemente que sea un malgasto de papel, de tiempo y de energías (como otros libros que se han ganado el 1). Es que es insultante. Me ha hecho sentir mal por cómo trata todos los temas. Me ha hecho sentirme insultado por la forma en que está escrito. Básicamente, mi consejo es que si os regalan este libro, lo cambiéis por otro cuanto antes. No lo abráis. No merece la pena. Y para aquellos que estén con la boca abierta, un mensaje: esto es un análisis lo más completo posible de la obra, con toda la objetividad posible. Siempre hemos creído que, cuando analizamos obras, sean de autor español o extranjero, esta es la mejor política tanto para el autor como para los posibles lectores. Si no somos lectores sinceros, ¿cómo podemos esperar obras honestas?

Impresión general
Puntuaciones
Especial
Emoción: 0
Estilo: 0
Personajes:0
Referencias: 0.5
Trama: 0

21 comentarios:

  1. No he leído el libro, sólo alguna reseña, pero ahora me queda más que claro por qué no voy a hacerlo.

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  2. No he leído el libro, sólo alguna reseña, pero ahora me queda más que claro por qué no voy a hacerlo.

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  3. Solo puedo decir WOW.
    Empecé a leerla hace unos días y por eso te pregunté por tu opinión en Goodreads. Al leer ahora tu reseña completa entiendo el enfado bastante más.
    De momento solo puedo estar de acuerdo contigo en lo del estilo en el que está escrito, lo de cortar una frase, saltar, poner pensamiento y volver a la frase me ha recordado totalmente a los puntos en los que suele escribir John Green (y que tampoco me gustan) o a la cantidad de puntos suspensivos que tenía una de las últimas novelas de Espinosa.

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    1. Uhm... yo la que leí de John Green tenía una narración bastante normal. Y de Espinosa no he leído nada. ¡Me alegro de que te haya gustado la reseña!

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  4. Omg. Bueno, creo que ya sabes mi opinión al respecto, solo quiero comentar que por supuesto no lo voy a leer, no tengo ganas de cabrearme con comentarios innecesarios (no sabía lo de Sparks y lo de "chica ultracatólica que no sabe que ponerse", me ha molestado bastante -más por el comentario que por el autor, que no he leído nada suyo-). Yo siempre diré que una obra así puede gustar o no, lo que me preocupa es que la gente no sea consciente de lo que realmente transmite y que lo emplee como modelo.
    Un beso! ♥

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  5. Muy objetivo todos los puntos del autor de que en las obras LGTB (yo tampoco me sé todas las siglas, será porque veo películas dobladas...) tienen siempre los mismos estereotipos. Siendo que en su canal expuso un día que no le gustaba leer libros con personajes estereotipados y más los personajes gays. Muy lógico y sincero todo en su libro. Un aplauso si. Se merece un buen aplauso por la mierda que ha creado y la gente por simple peloteo le alaba
    Un saludo^^

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    1. No veo sus vídeos xD. Yo no entiendo que tenga reseñas positivas. No me entra en la cabeza. Pero bueno... qué le vamos a hacer.

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  6. Acabo de darme cuenta de un detalle... El libro se llama "El fuego en el que ardo" y el chibi parece personalizado y todo xD (juro que no ha sido consciente xDDD).

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    1. yo soy muy fan de ese khardan enfurecido xDDD

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    2. Yo, como papal, soy demasiado fan de khardan enfadado XDXDXD (y me encanta que siga en su línea de análisis exhaustivo y bien cimentado de la novela). XA-LFDM

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    3. Yo también soy muy fan *_* Espero no tener que volver a utilizarlo, pero me encanta.

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    4. Yo espero que ni a Bra ni a mí nos haga falta para no tener que hacer el nuestro... *modo pereza* xD

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    5. Ahora queremos ver la versión hulkybi de Bra y tuya!!!!

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  7. Hola! Creo que es la única reseña mala, por no decir que lo pone por los suelos, que he leído. A mi la verdad es que su sinopsis no me atrae nada así que no lo leeré.

    Un saludo!

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    1. Uy, hay varias ya por ahí circulando. Si entras en su ficha de goodreads, puedes ver una, y luego hay alguna otra en blogs literarios.

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  8. Muy fan del Khardan enfurecido xDD y de la reseña en general. Ya sabes lo que pienso del libro bastante bien. Estoy con Esther, puede gustar o no, lo preocupante es que se venda como una novela realista y haya quien piense que el mensaje que trasmite es un mensajes "bueno" que "ayuda".

    Nunca me interesó este libro pero ha terminado por molestarme de verdad por como trata temas tan serios como las enfermedades mentales, como desprecia y trata de simples locos a quienes la sufre y como con ello vanaliza algo que hace daño a muchas personas. Con lo que has ido comentando y he ido viendo lo que llego a pensar es que no tiene ni idea ni de cómo es sufrir bullying, sufrir maltrato o qué es lo que verdaderamente lleva a alguien a autolesionarse. Son temas muy delicados que si no sabes tratar lo mejor es no meterlos. Por respeto más que nada.

    Una reseña genial ^^ y sobre todo, objetiva.

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  9. ¡Hola!

    Ya antes de leer tu reseña me di cuenta de que no era mi tipo de libro y al leer tu opinión completa me reafirmo. No me gustan nada los mensajes que se extraen (lo de la madre, que los gays dentro del armario sean los que hagan bullying y la justificación de la violencia.............) y algunas citas en concreto me ponen de los nervios. Lo voy a dejar pasar porque me da que me enfadaría mucho leyéndolo. Igual si saca otro libro (?)

    ¡Gracias por la reseña! De las más justificadas y respetuosas que he leído.

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  10. Hola :) Debo aplaudirte porque has dicho exactamente lo que pensé de la obra y no supe expresar (cuando lo reseñé).

    Por otro lado, no me había fijado en el mensaje que dices sobre la mujer (que la violencia es su culpa) ni sobre el hecho de que exprese su superioridad por ver las pelis en su lengua original.

    Supongo que después de otras cosas, había ciertos elementos en los que ni me fijaba xD

    Por cierto, sabes que es una trilogía? Yo misma me he enterado hoy y me he tirado de los pelos al pensar en otro libro y en gente que realmente adora este libro sin pensar en el mensaje que nos da.

    Me ha alegrado ver que hay más gente que comparte mi opinión :)

    Besos

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    1. ¡Buenas! Me leí tu reseña cuando la publicaste. Aunque hay algunos puntos en los que no acabo de estar de acuerdo, me pareció valiente por tu parte.
      Sí, aunque yo no emplearía el término trilogía, puesto que las otras novelas tratan otros personajes, pero sí, sé que va a haber más libros. Personalmente, no me voy a acercar a ellos, a menos que haya un buen motivo para planteármelo.

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  11. Tengo que decir que a mí me encantó la novela y que disfruté muchísimo de su lectura, pero he leído la reseña completa porque me gusta conocer otras opiniones.
    Y lo que me parece más importante es que hayáis argumentado vuestras críticas, para que no fuera una reseña destructiva, sino constructiva para el autor.
    Igualmente, en la variedad de opiniones está el gusto. Es imposible hacer algo que contente a todo el mundo.

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  12. Me uno al club de fans de Khardan Enfurecido xDDDDD.
    Me ha encantado la reseña. No he leído el libro, aunque al ver la portada sí recuerdo haberlo visto por la fnac y así, pero desde luego me encanta que la reseña sea tan honesta. Muchas veces se da eso de "oh, trata un tema 'marginal' (por llamarlo de alguna manera), así que vamos a hablar bien del libro para quedar bien". Me alegra ver que por aquí seguís sin caer en ese tipo de actitudes. Aunque por otra parte, tampoco lo dudaba :3

    Ciao ^^

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