12 de marzo de 2015

La Prueba

Escuchó el hacedor hablar de un rito de paso complicado

Título: La prueba
Título original: The testing
Autora: Joelle Charbonneau
Traductor: Neus Adrián
Editorial: Oz
Saga: La prueba I
Páginas: 320
Sinopsis: Tras ser elegida para ir como candidata a la Prueba que da acceso a la Universidad, Cia quiere demostrar por todos los medios que merece estar allí. Pero cuando llegan al Instituto de la Prueba descubrirá que no sólo tendrá que demostrar sus conocimientos por escrito sino que también tendrá que demostrar su capacidad de improvisar, de trabajar en equipo y, lo más importante, de sobrevivir. ¿Puede confiar en Thomas, su compañero de colonia y quizá algo más? Porque en la Universidad, nada ni nadie es lo que parece y a final de curso no cuenta qué nota has sacado, sino si has sobrevivido.

Opinión: ¿Sabéis esa sensación que da cuando ya habéis leído mucho de una cosa y lo siguiente que os encontráis podéis decir cuándo pasaba en otro libro? Pues una cosa parecida me ha pasado con este libro. En un primer momento, la premisa es interesante, pero, conforme pasan las páginas, cada vez resulta más difícil ver algo de originalidad. No es que eso sea malo, pero si habéis leído muchos libros de este estilo, puede que este os acabe cansando. Eso sí, lo que hace, lo hace muy bien. Es decir, se trata de un libro con una trama interesante, con secretos, con personajes carismáticos, más o menos.
La trama empieza interesante, aunque no excesivamente rápida, precisamente. Tenemos a la protagonista, que forma parte de la colonia Five Lakes, cerca de los Grandes Lagos. La tierra ha sido envenenada por radiación, ataques bioquímicos y otros tipos de problemas en las Siete Etapas de la Destrucción. En parte esto se puede ver como el temor constante de los americanos desde la Guerra Fría, pero bueno, como trasfondo desde el que construir el mundo posapocalíptico no es un mal comienzo. Solo queda una red de colonias estructurada a partir de una ciudad madre, donde se sitúa la Universidad y a la que todos deben obediencia. Dentro de esta obediencia está el enviar a los mejor preparados, seleccionados por la metrópoli, a pasar la Selectividad. Pero claro, si simplemente fuera una como la española, no habría libro, así que, para no desvelar nada, digamos que son unos exámenes especialmente duros y con consecuencias especiales.

De los personajes, tenemos a dos especialmente importantes: la protagonista, voz narradora de la historia, y Tomas, el chico más listo de su colonia. Sí, supongo que ya os imagináis uno de los detalles del libro, porque no es especialmente difícil. Sin embargo, una sorpresa es que no nos vamos a encontrar, al menos en este primer libro con el desgraciado triángulo amoroso que plaga este estilo de libros. No estoy seguro de que eso sea una buena noticia, porque Tomas es un poco... débil, como interés romántico. Vamos, que transmite lo mismo que una patata. Puede que tenga que ver la voz narrativa, no os lo voy a negar, pero no creo que sea lo único. Y los intentos a lo largo del libro de hacerlo «misterioso» son, casi, contraproducentes. Por suerte para el libro, lo único que le importa al lector verdaderamente es la voz narrativa y su reacción al resto de personajes. Es una voz creíble, interesante y con un potencial bueno, aunque a veces parezca un poco perderse en detalles poco importantes, luego se demuestra que no eran tales. Sin embargo, tengo que reconocer que, a veces, es un poco lenta comprendiendo algunos datos, lo que, en cierto modo, la hace más creíble.

Si hablamos de situaciones posapocalípticas, supongo que tendríamos que comparar este libro con Puro. Al compararlo, nos damos cuenta de que, en el fondo, se nos plantean situaciones muy parecidas excepto por el detalle importante de que, lo que en Puro no contiene ni la más mínima pizca de esperanza, en este tenemos la posibilidad de confiar en la humanidad como conjunto. Podemos desconfiar de las intenciones de la gente en la metrópoli, sobre todo en cuanto veamos un poco lo que sucede en el viaje de ida, pero no desconfiaremos en general de todo el mundo. Por otro lado, la presentación de la situación en la que se encuentra el mundo está muy bien distribuida, aunque hay algún que otro infodump no importa demasiado, porque lo que interesa es el presente y el pasado más cercano. En general, el mundo que construye la autora es creíble.

En cuanto al estilo, nos encontramos con una primera persona muy fuerte y muy centrada en transmitir sus emociones respecto a aquello a lo que se va a enfrentar constantemente. Al principio, no sientes mucha empatía con ella, ya que solo consigue parecer una llorona, pero pronto se demuestra que eso es solo fachada. Aunque tengo que decir que sí consigue parecer mucho más humana y humanitaria que el resto de los personajes. Por lo general, las escenas de acción están descritas con el caos que uno puede esperarse de una primera persona, y los momentos duros consiguen que el lector se preocupe por los personajes, así que está bien. Quizá me ha fallado en algo que las descripciones son muy desligadas para ser en primera persona.

En definitiva, no es la panacea ni una gran sorpresa dentro del género, pero consigue ser una buena lectura, aunque con demasiados espacios oscuros para los próximos libros. Una buena lectura si os gustan los libros posapocalípticos con un cierto tono distópico.

Impresión general
Puntuaciones

Trama: 6
Personajes: 5
Estilo: 7
Sociedad: 6
Amor: 5

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