13 de marzo de 2015

El Maestro ha muerto

Esta entrada es extremadamente dura para mí, porque este ha sido uno de los escritores que más me
han influido y a os que más cariño he cogido a través de sus obras. Sí, hablo de Sir Terry Pratchett, que nos dejó ayer. No sé ni por dónde empezar a hablar de lo que suponen sus obras en el plano literario, y mucho menos en el emocional. Se trata del Autor con mayúsculas cuando hablo de fantasía, para mí, más importante que Tolkien y que prácticamente cualquier otro autor. Porque, sencillamente, sus obras iban mucho más allá de lo trascendente para volver a lo humano dentro de la fantasía. Como supongo que muchos conoceréis muchas de sus obras, y teniendo en cuenta que tenéis varias reseñas en el blog, creo que voy a recordarlo en esta ocasión a través de las obras que más me han tocado dentro de su inmenso caudal.

La primera, mi primer contacto con una fantasía dentro del realismo: El éxodo de los gnomos. Es fantasía, mezclada con ciencia ficción, mezclada con realismo y costumbrismo. Vamos, todo en uno que es la mejor forma de ver el mundo. Cuando la frontera entre la realidad que vives y la fantasía que te muestran se desdibuja porque puedes ver los detalles y las maravillas que te muestra en el camino a los grandes almacenes, entonces es cuando empieza la diversión. No puedo negar que al principio me resultó un poco duro, para qué nos vamos a engañar, pasar de leer Dragonlance, o Drizzt o cualquier otro libro de fantasía a leer el Éxodo es difícil cuando menos. Primero, por la gran cantidad de referencias y de situaciones que solo puedes entender a medias, hasta que las relees y las vuelves a disfrutar. No es una saga sencilla, porque los personajes son extraños, el lenguaje que utilizan es extraño, aunque realista en términos de fosilización de términos. Sencillamente una maravilla que me abrió la visión para no cegarme con las etiquetas ni con las desgraciadas búsquedas de lo sencillo y lo tradicional. El cariño que tengo a esa historia es grandísimo.

La segunda, y a pesar de que muchos digan que se trata de una obra regulera si se compara con las más actuales del Mundodisco, fue El Color de la Magia. Los cánones están para divertirse y fundirlos. Un turista es el tipo de personaje que nunca esperarías ver en un mundo de fantasía. Si, además, eres de los que no deja de leer libros clásicos de fantasía de los ochenta, en este libro verás tantas referencias y tantos puntos de ironía y de diversión que sencillamente no podrás soltarlo. Es cierto que no ha envejecido particularmente bien, sobre todo dado que Sir Terry Pratchett ha mejorado su escritura con los años, siendo mucho más crítico y mucho más fuerte en las últimas obras. Sin embargo, Dosflores y Rincewind siempre tendrán un hueco en mi corazón porque me demostraron claramente que todo lo que creía saber de la fantasía no era nada más que un tapiz para ocultar la puerta de entrada a un pasadizo a través del cuál llegar a la profundidad del ser humano. Y los personajes perfectos que nos dejaba: el Bibliotecario, Vetinari, Cohen el Bárbaro... Inigualable.

Por supuesto, estas dos en particular no son más que la punta del iceberg. Mort es otra de las grandes obras que me dejaron tardes de risas inimaginables. Su capacidad para tratar un tema tan duro como la Muerte, el Destino y Todas Esas Cosas Complejas, llegaban en este libro a un punto que hacía prácticamente imposible no amar su escritura. Es una historia sencilla, pero tan perfectamente narrada y con una frescura tan especial, que, en el fondo, solo puedes maravillarte con cada una de las escenas que te muestran. Desde el reclutamiento de Mort, hasta la escena final, todas y cada una de las palabras que te encuentras tienen un motivo y una perfecta sonoridad. Y es que, aunque en El Color de la Magia apareciera unos segundos, el primer libro de La Muerte es PERFECTO.

Tampoco quiero olvidarme de una obra que me llegó al corazón, en parte por la forma en que la recibí y en parte por el tema que trataba; Solo tú puedes salvar a la humanidad. Cómo no sentirme asociado a ese chico que está jugando a un videojuego y descubre que es algo más que eso. Cómo no ver el mundo de guerra y violencia que se generaba y sentir junto a él el rechazo a la idea. Sencillamente maravilloso con un toque inocente que nadie puede imitar. Cada detalle de la sociedad británica de la época, de los videojuegos, e, incluso, de la infancia está cuidado con un detallismo y con un amor que pocos autores pueden dar. ¿Queréis un libro sobre videojuegos? Ahí lo tenéis.

Podría seguir hablando de obras suyas, ya que todos sus libros, tanto de Mundodisco como fuera del mismo, tenían algo que los hacía completamente diferentes. No puedo imaginarme lo que habría sido mi concepción de la fantasía sin él. Sin duda, habría sido algo mucho menos interesante, mucho menos humano, mucho menos, en definitiva, divertido. Descanse en paz, Sir Terry Pratchett, su legado es inmenso.

2 comentarios:

  1. Snif, yo todavía sigo triste ;_;. Siempre tuve el sueño de conocerle cuando fuera una autora traducida y decirle que fue uno de los que me impulsó a escribir. Bueno, siempre habrá nuevos sueños ^_^.

    La única que todavía no he leído es la de los gnomos, en casa mis hermanos tenían la segunda parte y no me enteré ni del nodo (y debía tener 13 años, todavía no estaba para Pratchett). En cambio el de Johnny me lo leí más mayor y en una mala época, por lo que no pudo aguantar tanto el pobre contra mí (ahora, en cambio, los aprecio mucho más, porque veo lo qeu tú mismo has dicho y más en el contexto actual de videojuegos violentos y con mis sobris).

    El color de la magia le tengo también mucho cariño, porque fue el primero que leí (yo fui por orden :P). Sin embargo, creo que mis dos imprescindibles son:

    Dioses menores, que me sirvió para plantearme si la religión tal y como la veía (y me habían enseñado), así como mi relación con ella, era algo saludable o no. Me di cuenta de que era como muchos de los que iban a adorar al pobre dios tortuga: me perdí en la maraña de obligaciones y deberes y perdí el contacto con lo esencial.

    Nación, una obra maravillosa fuera del Mundodisco, una de mis favoritas. ES que no es solo que trata muchísimos temas y de forma maravillosa,sino que me recordó a esas novelas juveniles de mi verdadera juventud, tan llenas de aventuras y que te obligaban a hacer reflexionar (la biblioteca de clásicos de anaya :P), Además de la historia del hombre que olvida y el paralelismo con la historia de PRatchett.

    A mi humilde juicio, es un maestro, son los libros obligados para escribir fantasía, porque te enseñan no solo a llevar la trama y presentar cualquier tema del mundobola de forma amena y que lo asimiles con dos chistes. Su manejo de la historia, los giros y, sobre todo sus personajes, lo hacen el mejor maestro para aprender el oficio (los personajes femeninos y la humanidad de la que impregna cada uno de sus personajes... Como Vimes con Sam).

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  2. Leyendo tu entrada se nota lo mucho que te marcó y todo lo que significa para ti este autor. Siempre es triste que las personas a las que admiramos desaparezcan, pero no tengo ninguna duda de que Pratchett seguirá vivo a través de sus obras y eso es algo que nadie podrá quitaros nunca.
    Realmente yo solo he leído El color de la magia y recuerdo que me gustó bastante, aunque no tanto como creo que Alexia esperaba. Sin embargo no volví a coger ningún libro suyo, aunque ella proclamaba a los cuatro vientos su amor por La Muerte y tú hablabas con tanta pasión de cada libro suyo que leías. Pongo Mort y Dioses menores como futuras lecturas porque son los que más me han llamado de los que has nombrado tú y luego Xa en los comentarios. Nunca es tarde para leer un libro nuevo, apuntados quedan.

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