20 de enero de 2015

La Puerta

Escuchó el hacedor hablar de unos poco compasivos dioses

Título: La Puerta
Autor: Carlos González Sosa
Editorial: Roca Editorial
Saga: Los Señores de los siete tronos
Páginas: 288
Sinopsis: La épica contienda entre los hombres y la furia sobrenatural y arrasadora de los dioses está por empezar.

Opinión: ¿Recordáis que no hace mucho, en la reseña de Alianzas y de Crónica del rey cautivo dije que normalmente los autores españoles sabían escribir una fantasía distinta, de formas diversas? En este caso, no es eso lo que sucede, sino que tenemos una fantasía completamente típica, tanto, que ni siquiera es que consiga llamar la atención sobre ninguno de sus puntos. No es mala, sencillamente no es tan buena como estoy leyendo últimamente, lo que me lleva a la conclusión de que si lo hubiera leído después de un periodo de sequía, probablemente lo hubiera visto con otros ojos, pero... no ha sido ese el caso.

Lo primero que llama la atención es lo clásico de su concepción en cuanto a trama: los dioses han decidido que los humanos no merecen vivir y quieren exterminarlos, un mago decide ir a hablar con ellos y le traicionan. Además, este se trata de un libro muy introductorio, donde solo descubriremos las relaciones que se van a dar entre los distintos personajes, así como las distintas razas (una versión completamente arquetípica de los elfos, los enanos y los orcos, dejando aparte a los humanos). Por tanto, la trama no es especialmente sorprendente, vamos, tanto es así que por poco me doy contra una pared en uno de los «descubrimientos» porque yo llevaba ya bastante rato diciendo: «No puede pensar en hacer esto. Sería demasiado clásico, demasiado conocido». Y justo, no solo se atreve, sino que lo hace de la forma más clásica posible. En serio, probablemente serviría para estudiar casi todos los tropos habituales del género. Lo malo de esto, que si utilizas los tropos tienes que hacerlo espectacularmente bien para que el libro sea muy bueno, aunque sea fácil conseguir que sea entretenido. Y con esto último es con lo que nos encontramos: un libro con una trama entretenida, que no da ningún fogonazo, ni busca realmente sorprender, sino que ofrece lo que podría llamarse «las lentejas de la fantasía». El problema es tener esta trama y tener al lado ejemplos como los dos que he mencionado al principio, si nos queremos quedar en la nacional, porque, sencillamente, no llega al nivel.

El lenguaje empleado es muy adecuado, con un tono épico muy agradable, con un narrador omnisciente que va cambiando de persona-foco, cosa que permite que veamos la desolación que se crea solo en este primer libro con perfecto detalle. Hablo de desolación, pero si comparamos este libro con otros libros «apocalípticos» dentro de la fantasía, como podría ser El Extraño o el segundo de El ciclo de la Puerta de la Muerte, no puedo evitar pensar que falta un lenguaje más gráfico que realmente consiga que temamos a esos seres supuestamente tan malvados, pero que pasan a ser unos seres bastante anodinos. Quizá incluso me dan más asco los Antiguos Elfos o el jefe orco, que los supuestos grandes enemigos de la humanidad: los Yark. Sencillamente no consiguen ocasionarme ninguna emoción. Otra cosa que falta, ya que emplea ese tono tan altisonante, es algún discurso donde ese tono consiga incentivar al lector a pensar que se va a encontrar con una situación de alto nivel. Pero no, los diálogos tienen el toque de la cotidianeidad, cosa que les da puntos por lo reales que parecen, pero se lo quita al conjunto por faltar ese toque brillante.  Es cierto que hay alguno que consigue ser divertido e interesante, incluso se podría decir que el del elfo ante la corte merece algún punto por su fuerza, pero... no consiguen llegarme.

Supongo que el problema parte desde más atrás, y es que, quitando al Dorken del principio, ni uno solo de los personajes ha llegado a llamarme la atención. Quizá podría incluso hablar de Leigel y de Laj... pero es que tampoco les da tiempo. Quizá uno de los puntos que más me descuadra es que en Alianzas tenía cada capítulo el punto de vista de uno de los personajes, igual que aquí, pero en aquel conseguían que cada capítulo nos descubriera algo de la personalidad del narrador. En este, lo que ves al principio es lo que ves al final de los personajes. Ni una sorpresa, ni un punto de interés, ni siquiera un momento en el que realmente se vea una ruptura con el arquetipo al que pertenecen. Sencillamente pasan por la historia y le hacen al espectador sentirse completamente separado de ellos y no llegan a importar. Y eso que empieza bien, porque empieza consiguendo que algunos personajes nos importen mínimamente al mostrarnos detalles interesantes de su personalidad, pero parece que con los que realmente llevarán el peso de la historia no pudiera conseguir eso mismo porque tienen mucho más espacio.

En definitiva, aunque voy a seguir de cerca la saga, porque siempre es bueno ver autores españoles de fantasía, no creo que se convierta en una de mis favoritas. Se trata de uno de esos casos donde todo lo hace bien pero no alcanza a sorprender ni a deslumbrar por nada, ni bueno, ni malo. Y como no tiene personajes carismáticos, ni una trama cautivadora... pues no entra en mis recomendaciones. Si queréis algo de fantasía que no os exija demasiado y solo queréis pasar un buen rato, no es un mal libro que coger. Pero si queréis algo realmente bueno que se quede en vuestro corazón... no creo que este lo sea.

Impresión general
Puntuaciones

Trama: 6
Personajes: 5
Estilo: 6
Ritmo: 5
Carisma: 5

1 comentario:

  1. Hola, Khardan. Siento que no te haya gustado, o que no haya cumplido con tus expectativas. Creo que no sé hacerlo mejor. Disfruto escribiendo, y vivo mis historias. Ojalá algún día consiga hacer que tú también las vivas.
    Un fuerte abrazo, y gracias por tu sinceridad.

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