4 de noviembre de 2014

El Leviatán de Babel

Escuchó el hacedor hablar de un lugar tenebroso del que surgieron los mundos y de la magia de las palabras.

Título: El Leviatán de Babel
Autora: Hagar Yanái
Traductor: Rosa María García Suárez
Editorial: Pàmies
Páginas: 384
Saga: El Leviatán de Babel I
Sinopsis: Una noche, un ladrón se infiltra en el laboratorio del doctor Enmanuel Margolis —un reputado científico que está trabajando para acabar con la depresión y la tristeza en la humanidad—, robando la medicina con la que el doctor pretende curar a su esposa Tammy, que languidece en un hospital psiquiátrico. Sus hijos, Yonatán y Ela, siguen al ladrón a una Babilonia antigua, donde se encuentran con un mundo fantástico en el que coexisten la magia y la ciencia, los demonios y las máquinas… y los psicofármacos.
Babilonia está gobernada por el Emperador y la terrible Orden de los Ajshadrapanim. Estos controlan a la población, sobre la que se cierne la amenaza de la Plaga de las Manchas Tenebrosas, una terrible enfermedad que se originó en el Abismo y que hace que los que la sufren caigan en una profunda depresión, siendo internados en «campos de sanación».

Pero un ejército rebelde se está preparando en las montañas. Están comandados por el caudillo Hilel Ben Shajar, que según los chamanes fundará una nueva dinastía y acabará con el poder de la Orden.

Mientras, en todo el reino crecen los rumores acerca de la llegada de un Leviatán, una ballena de tamaño y poderes extraordinarios…

En esta audaz novela, Yanai utiliza elementos sacados de la mitología judía, babilónica, sumeria y acadia, y también crea una nueva y emocionante historia alternativa.

Opinión: Como ya habréis podido comprobar, uno de mis intereses es comprobar toda la fantasía y la ciencia ficción que pueda de distintas partes del mundo. En este caso, la editorial Pàmies nos ha traído la obra de la autora israelí Hagar Yanai, y se encuadra dentro de esa pequeña área difuminada que puede circunscribirse a la ciencia ficción tan fácilmente como a la fantasía. Es una fantasía, que emplea algunos artificios de la ciencia ficción (en particular, las drogas de la felicidad absoluta de libros como Un mundo feliz) e incluye el viaje entre nuestro mundo y el de Babel, en una especie de multiverso. En definitiva, una novela distinta que, además, se beneficia de una concepción espiritual bastante distinta a la que tenemos en Occidente, pero, al mismo tiempo, se mantiene lo suficientemente cercano como para que la alienación no sea completa. Esto es, sobre todo, gracias a los personajes protagonistas a los que podemos, sin mucha dificultad, comprender.

La trama es, relativamente, directa en su propuesta: unos niños cuya madre está ingresada en una institución mental tienen un padre que se especializa en neurofármacos. Además, está a punto de encontrar la cura para las depresiones y el abatimiento que afecta de manera completa a su mujer. Entonces, de repente, el padre desaparece dejando solos a los dos niños...o, bueno, al cuidado de su hermanastra. Y, por sorpresa, ven a un intruso que busca las medicinas que su padre escondió y llegan a tiempo de saltar a la ducha, a través de la cual se ven transportados a otro mundo, donde una princesa y un alma diamantina luchan por recuperar al imperio de manos de los médicos sacerdotes. A partir de ahí, muchas aventuras, mucho descubrimiento personal y varias escenas especialmente conmovedoras nos llevarán hasta el final de este primer capítulo de la trilogía. Sí, se trata de una trilogía, así que no seáis como yo, que esperaba que todo se resolviera en este libro.

El planteamiento de la mitología mesopotámica (con muchas variantes) se puede ver desde el momento en que ponen el pie en el nuevo universo, tanto en el uso de nombres, como en algunas de las características como la dicotomía o la transmigración de las almas. Un verdadero cántico hacia las raíces más profundas de la fantasía, y al mismo tiempo, un trabajo plenamente original que rompe con varios de los presupuestos que suelen llevar aparejadas estas obras. Aquí hay malvados, pero son malvados tanto de cuento como sociales, hay buenos, pero operan en la frontera de la sociedad. Y hay una pregunta importantísima acerca del ser humano: ¿se es persona si solo se es feliz o la tristeza, el abatimiento y las zonas oscuras de la persona también son importantes para el desarrollo de una individualidad provechosa? A partir de este planteamiento, nuestros personajes irán descubriendo una tama que atraviesa los mundos y que está relacionada con una profecía de la Archivera. Pero, sobre todo, se conocerán mejor a sí mismos, aunque tengan que recurrir a engaños para seguir vivos.

Se trata de una novela donde los personajes pasan varios años, es decir, que podemos ver una evolución gradual en la mayoría de las relaciones y no simplemetne saltos. Además, vemos crecer a varios de los jóvenes hasta llegar a algo cercano a la madurez, no podemos olvidar que nos encontramos al inico con un niño de doce años y una chica de quince. Por otro lado, se trata de una primera parte, asíq ue, aunque se resuelve al trama principal de esta novela, solo se alcanza a ver el inicio de una historia mucho más desarrollada. Espero qeu la editorial traiga pronto el siguiente, la verdad, porque me ha dejado con muchas ganas de saber mucho más de la historia.

Ahora, hay un par de puntos conflictivos acerca del libro. El primero, que, en principio, no es especialmente molesto, es el usod e la transliteración directa de los nombres. Así, donde tenemos a un Jonathan (escrito así desde la Biblia) nos ponen Yonatán, excepto en una ocasión (pero eso es una errata). Esto, que en principio no tendría que ser un problema para la mayoría, sí lo es cuando estás acostumbrado a determinadas transliteraciones. Personalmente, hubiera comprobado cuál es la transliteración más común de ese nombre y hubiera elegido esa, en lugar de la castellanización de la directa. Pero eso es una cuestión de gustos más que de ninguna otra cosa, y no molesta a lo largo de la lectura. Lo que sí incordia un poco es la cantidad de erratillas que se les han colado a lo largo del texto. Son bastantes, sobre todo en algunos tramos en particular. Esto resulta bastante más molesto para el lector. No es que impida leerlo, de hecho es una lectura agradable, pero... incomoda un tanto y, sobre todo, da una dificultad extra en algunos momentos a la comprensión perfecta del texto.

Quitando estos dos puntos conflictivos, el estilo de la obra es muy especial, recurriendo a figuras estilísticas un tanto alejadas de la normalidad occidental y centrándose en un misticismo dentro de los personajes que es un soplo de aire fresco dentro de la literatura fantástica. Además, el ritmo así como la forma en que se encadenan las acciones se aleja bastante de la tónica habitual, lo que consigue que realemnte te metas en la historia y disfrutes de un momento de alienación completa, en la que te sorprendes porque nunca se te hubiese ocurrido qeu se podía hacer eso con el lenguaje. Por otro lado, resulta una lectura diferente, lo que puede que a algunos no les convenza, ya que pueden tener unas expectativas basadas en el conocimiento de este tipo de historias que no se van a ver satisfechas.

En definitiva, ya os dije con HWJN que la literatura del Medio Oriente tiene unas características distintas a las habituales dentro de la fantasía más cercana. Como podéis comprobar en la resña que hice, pensé que solo se aplicaba a la literatura árabe. Después de leer este libro, puedo decir con bastante seguridad qeu ambos esquemas narrativos están fuertemente influenciados entre sí, yeso lleva a unas obras divertidas que retan al lector a aventurarse en un estilo narrativo distinto al habitual.

Impresión general
Puntuaciones

Trama: 8
Personajes: 8
Estilo: 8
Pegas: 4
Universo: 8

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