2 de noviembre de 2014

Dark Fantasy (o Fantasía Oscura)

Bueno, pues seguimos intentando delimitar de una manera más o menos amigable las distintas secciones de la fantasía como género. Estas entradas surgieron al escuchar a gente hablar sobre los subgénero. Entendía que no tenemos por qué compartir las mismas ideas acerca de lo que delimita cada libro en un subgénero, pero, por otro lado, considero que una de las labores del que reseña es facilitar al lector una forma sencilla de decidir si un libro puede interesarle o no. Una de las formas más rápidas, a pesar de que dejarse guiar solo por ella puede llevarnos a perdernos verdaderas obras maestras es precisamente colocar etiquetas como estas. Si un libro con esta etiqueta te gusta, es más probable que leas otros que se engloben en la misma. Con ese espíritu, llevábamos pensando ya mucho tiempo que merecía la pena daros los motivos y las sensaciones por las que englobamos a las obras en distintos subgéneros, empezando por los de fantasía. Sí, esto significa que puede que luego haya algún artículo que muestre las estructuras de los subgéneros de la ciencia ficción o de otros géneros. Pero vayamos al meollo de la cuestión: ¿Qué es la Dark Fantasy y en qué se diferencia de los que hemos visto en los artículos anteriores?



Como siempre, lo primero que tenemos que hacer, para asegurarnos de que todos estemos en el mismo espacio, es delimitar de la forma más amplia posible cada dónde se engloba. Lo primero que sabemos, al no estar ubicado en la realidad, es que se trata de ficción especulativa. Ni siquiera es ficción histórica, sino un mundo completamente nuevo de posibilidades que, aunque se enraizan, como siempre, en la realidad, no tienen ningún punto visible (aunque en todas partes podemos encontrar como una de las claves de algunos libros el viaje de alguien de nuestro mundo a otro) de contacto con el mundo real. También os puedo asegurar, aunque a veces esto no es tan simple como parece, que no es ciencia ficción, puesto que se aleja de la gran mayoría de los puntos comunes que tiene ese género. Sin embargo, esta separación en muchos de los títulos de este género es aun más difusa de lo que podríamos pensar. A pesar de ello, podemos ver que predominan los elementos fantasiosos por encima de los científicos, o de los que traen nuevos modelos de ciencia. Por tanto, se trata de fantasía. Bien, ya sabemos que es ficción especulativa y que es fantasía, ahora, intentemos centrarnos un poco más. Para ello, emplearemos el sistema contrastivo, es decir, más que decir lo que es, veremos en qué se diferencia de otros subgéneros dentro de la fantasía.

Recuerdo un libro de rol que hablaba de un mundo de fantasía donde el mal había triunfado. Este es un buen inicio para un mundo de Dark Fantasy, pues, aunque puede que veamos algún que otro detalle de las cortes, de los reyes, princesas, dioses y toda esa casta de la Fantasía Épica, o incluso aunque veamos terrores innombrables, aunque nuestros protagonistas sean antihéroes, como en la Espada y Brujería, nos encontramos ante una perspectiva completamente distinta de todo este tipo de criaturas. Para que os resulte más fácil seguir mis razonamientos, empezaré alejando la Dark Fantasy de la Fantasía Épica y luego me dedicaré a alejarlo de la Espada y Brujería. En cualquier caso, como podréis comprobar, hay muchísimas excepciones, que yo delimito por experiencia personal. Si no me he leído el libro, probablemente veáis cómo hago una serie de preguntas acerca de la trama y los personajes para tratar de dar una primera opción, aunque luego al leerlo pueda decidir que realmente no se encuentra en ese subgénero.

Pasemos pues a la comparación, como veíamos en el artículo sobre la Fantasía Épica, si había algo que tenían en común siempre es el instinto de realizar un proceso de crecimiento y maduración en los personajes. Puede que os sorprenda si os digo que esa es la primera diferencia. La Dark Fantasy parte de un punto mucho más oscuro. En principio, no hay redención posible para los personajes,  ya sea porque han pasado el periodo de vida útil, como El extraño, o sencillamente porque el mundo está podrido hasta las entrañas, como El rey trasgo. Esto no significa que no haya «esperanza» o «redención» al final, sino que, mientras que en la Fantasía Épica Clásica solemos encontrarnos con héroes que van creciendo y convirtiéndose en carne de leyenda, y en la Moderna vemos cómo más o menos se hunden en la realidad que les rodea. en la Dark Fantasy lo que observamos es un héroe (o un proyecto de héroe) tan hundido en la miseria que le rodea que no puede ver un futuro mejor. Lo gracioso, y hasta cierto punto interesante, es ver cómo, en algunos casos, podemos ver trazas de un pasado de Fantasía Épica entremezclado con un héroe fallido, lo que acaba dando como resultado un universo de Fantasía Oscura.

Por otro lado, tenemos la Espada y Brujería. Si los comparamos, podemos ver que los héroes de ambas tienen un cierto parecido, e incluso, que en algunos casos las tramas tienen una cercanía asombrosa. Sin embargo, en este caso nos encontramos con nua diferencia dependiente más del estilo y de la forma en que las historias se desarrollan. Volvemos a encontrarnos, como en el caso de la diferencia entre Fantasía Épica y Espada y Brujería, con la diferencia claramente basada en lso sistemas de magia. Así como en un cinismo claro por parte de la Dark Fantasy. Mientras la Espada y Brujería no se suele meter en esos temas, la Dark Fantasy reniega de la oscuridad que aflige al ser huamno e intenta darle una salida, aunque sea a través de un «las cosas son horribles, consigamos lo que podamos inmersos en ellas». La Espada y Brujería, por lo general, trata a sus personajes como unos hedonistas (si bien hay casos como Elric donde la escala moral es lo que define al héroe, aunque esté dispuesto a hacer sacrificios en pos de un ideal). Además, los terrores de la Dark Fantasy no suelen ser incognoscibles, sino seres humanos depravados cuyo egoísmo domina al resto del universo y genera unas situaciones de opresión tan fuertes que ni siquiera los héroes pueden superarlas.

En definitiva, lo que convierte realmente a una novela en Dark Fantasy es el ambiente opresivo sobre los personajes y la forma reacia que tienen de participar en aventuras, de forma que muchas veces son las venturas y los problemas los que se encuentran con ellos. Además, suelen ser situaciones donde el Bien y el Mal no están nada definidos, sino que se mueven en una escala de grises. Por esto, muchas veces se considera que son más interesantes estos escenarios para estudiar las barreras morales de los personajes, si bien, en mi opinión, puedes explorarlas tanto en la Espada y Brujería como en la Fantasía Épica, mientras que en la Dark Fantasy lo que deberías explorar más en profundiad es la reacción de una sociedad articualda de un modo oscuro y opresivo a la aparición de alguien que, llevado por las circunstancias, puede llegar a cambiarlo todo.

2 comentarios:

  1. Wow, es cierto que uno a veces confunde a la fantasía como género con la fantasía épica, o la espada y brujería. Este subgénero no lo conocía, siempre es bueno aprender estas cosas. Buena entrada. ¡Saludos!

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  2. A mí me encantan sí, además, añaden un elemento algo más de terror (a lo Cotrina). es un género que no se ha "investigado" mucho y que merecería echarle un buen ojo, porque es una forma interesante de desarrollar no solo la trama, sino también los personajes y el mundo. Xa-LFDM

    PD: como siempre, muy buena entrada khardy ^_^

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