5 de octubre de 2014

Weird West

No me gustaría hacer una norma el tener reflexiones para describir géneros (aunque, según me han hecho ver, la que hice del Steampunk podría serlo perfectamente) pero creo que este caso es un tanto especial. Lo primero que me gustaría saber es cuántos de vosotros habéis oído hablar de este género. Yo voy a ser sincero, aunque no es la primera vez que oigo hablar (y leo) historias con estas tramas y estos puntos, sí lo es que oigo hablar de que sea un subgénero. Pero claro, vi que había una charla sobre algo que no había oído nunca en el interesantísimo Festival de Fantasía de Fuenlabrada  que se celebró el finde pasado, y no pude resistirme a ir a ella. Así que, aquí vengo a contaros un poquito de la historia y de mis impresiones sobre el género. Espero que no os aburráis demasiado. Y si lo hacéis, decídmelo en los comentarios... si no, espero que me comentéis qué os parece a vosotros.






El nacimiento del género está perdido en las brumas del tiempo para la mayoría de los que estamos aquí, y es que nace en esas películas de serie B en blanco y negro que normalmente eran de monstruos o de vaqueros. Pues alguien tuvo la brillante idea de unirlos y pensar qué sentiría un vaquero enfrentado contra criaturas como Drácula, el hombre lobo o Frankie. Como podéis ver, la definición del género es muy sencilla: Cosas raras que le pueden pasar a un vaquero y cómo se enfrenta a ellas desde su condición de pionero fronterizo. Esta figura, la del vaquero, es bastante distinta a la de los héroes más clásicos europeos, aunque tampoco se aleja demasiado. Es un machote, que soluciona todo con las manos, y que pone la libertad, o la familia, o la venganza, o alguna cosa de estas, como fuente de su valor irredento. En este estilo de historias, según he podido entender, ese valor le hace enfrentarse contra criaturas sobrenaturales, a pesar de que pocas clases de personas están más unidas a la naturaleza que los propios vaqueros. Por otro lado, su enemigo natural, el indio, puede ser la fuente de estas criaturas, al adorar a dioses paganos o llevar en esas tierras mucho más tiempo que este. A veces, y solo a veces, pueden incluso encontrarse con alienígenas, como ocurre, por ejemplo, en la película Cowboys y Aliens.

Muy bien, qué podemos sacar de este subgénero. Lo primero, que es un subgénero hecho, desde su inicio, para entretener, lo que no implica que no tengan unos personajes más o menos carismáticos, sino simplemente que su prioridad es que el lector quiera seguir leyendo historias extrañas. Lo segundo, que es un subgénero creado por la confluencia de dos subgéneros marcadamente "subliterarios" (en el sentido de situarse fuera del mainstream o del canon academicista) lo que lleva a obras extrañas pero profundamente experimentales. Además, por si acaso eso no fuera bastante, tienen una conexión clarísima con las películas de serie B, lo que lleva a que lo importante es que el monstruo maraville y sorprenda al lector. Esto es mucho más difícil ahora que en aquella época, desde mi punto de vista, pero sigue siendo una condición sin la cual estas historias no pueden alcanzar el verdadero éxito de afincarse en el subconsciente de la persona que las lee. Y es que probablemente haya algo atávico en la idea del hombre que todo lo puede, que es la figura por excelencia del vaquero, el autosuficiente hombre que se enfrenta a las inmensas praderas, enfrentado al horror que habita más allá de la civilización. Es precisamente su labor, en muchos aspectos, pues el verdadero vaquero era el que se iba a la frontera, al límite, y conquistaba ese límite para la civilización, muchas veces, a regañadientes.

Poco más puedo decir, se trata de un género en el que priman la acción: la diversión, tanto del propio autor como del lector; la autoreferenciación y la metacreación, puesto que muchas de las obras se inspiran claramente en otras previas y buscan que el lector aficionado al género se acerque al resto y cree un sentimiento de grupo inherente a toda la literatura de la frontera. Entendiendo la frontera como aquella literatura que busca expandir la percepción y las temáticas aceptadas y aceptables. Por probar algunas obras que puedan gustar, hay un compendio de tres novelitas escritas titulado, precisamente Weird West, en el que tres autores tratan de continuar la historia de Drácula en el Oeste. (No, no me lo he leído, pero tenía buena pinta, así que... probablemente sea una buena forma de acercarse al género) Creo que también en otros sitios de pulp podéis encontrar ejemplos de relatos Weird West. Si encontráis alguno en especial que queráis compartir conmigo, ponédmelo en comentarios, que estaré encantado de echarle un vistazo.


1 comentario:

  1. Es verdad que ahora es más difícil sorprender al lector. Me recuerda al cine y a las series y los efectos especiales. Por ejemplo, en Farscape los aliens son tremendamente feos e irreales, pero la serie enseguida consigue la inmersión del espectador. Ahora se me ocurre Extant, una serie con tantas posibilidades que se ha quedado en un montón de ideas aburridas. Lo que digo es que la excusa de antes era "es que los efectos especiales son tan malos que te sacan de la historia" y ahora se dan por hecho y no cumplen con esa función integradora en la historia. Creo que pasa parecido en literatura, en el sentido también de que hay lectores 1) muy incrédulos 2) escépticos porque rechazan sistemáticamente libros cuyo fin único sean entretener.
    No sé si me he explicado bien en algún punto, pero que conste que lo estoy intentando.

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