9 de octubre de 2014

The Duff

Porque, en realidad, todas somos una Duff.

Título: The Duff
Autora: Kody Keplinger
Editorial: Plataforma Neo
ISBN: 9788415880349
Páginas: 304
Sinopsis: Bianca no se considera la más guapa del instituto, pero sí demasiado lista para dejarse engañar por el atractivo y mujeriego Wesley Rush. Por eso, cuando Wesley la llama Duff -apodo que utiliza para referirse a la chica menos agraciada de un grupo de amigas-, lo último que ella espera es acabar besándose con él.

Pero ha pasado y, aunque lo odia con todas sus fuerzas, el beso le gusta. Y sin apenas saber cómo, empiezan una relación secreta de amigos (o enemigos) con derecho a roce.

Poco a poco, Bianca descubrirá que tienen algo en común: ambos esconden un problema familiar. Resulta, además, que él la comprende y la escucha. De pronto se da cuenta, con horror, de que tal vez haya algo más que sexo entre ellos.

Opinión: Bienvenidos a un nuevo libro que sumar a la lista de «Libros que no dejan dormir a Alexia hasta que se lo ha terminado del tirón». En esa lista hay obras como Éxodo, Química perfecta o Nueve reglas que romper para conquistar a un granuja. The Duff ahora se suma con orgullo a la lista y se hace responsable de un dolor y cansancio permanente en los brazos tras estar en vilo sujetando el libro durante mucho rato. Por supuesto, estar en esa lista no es algo malo. Significa que estaba tan metida en la historia y tenía tantas ganas por saber cómo terminaba que no podía soltarlo hasta llegar a la última página.

The Duff nos cuenta la historia de una Duff (Designated Ugly Fat Friend) y de un capullo que en el primer capítulo la bautiza de esa manera. En otras palabras: tenemos la historia de Bianca y Wesley. Al principio, debido a la declaración de intereses de ambos y al odio que desprenden entre sí (bueno, Wesley no la odia, solo quiere utilizarla para llegar hasta sus amigas y tirárselas; el chico al menos es sincero) nunca podrías llegar a imaginar que la pareja destinada para Bianca fuera precisamente él... Ni ella tampoco, conste. Nunca lo hubiera imaginado. Sin embargo, la vida de Bianca desde ese momento no es que se hiciera más fácil. Aparte de cargar sobre su conciencia con una vocecita que le dice que es una Duff (lo cual va minando su autoestima), tiene que cargar con los problemas familiares que van apareciendo, pues su madre nunca está en casa y a su padre, un ex alcohólico, le afecta tanto que Bianca teme que vuelva a recaer y tenga que hacerlo frente sola.

El problema es la actitud de Bianca. Es cínica, sarcástica y dura. A pesar de tener a dos grandes amigas, a las que teme perder más que nada, las hace a un lado y no les confía sus sentimientos (y luego las culpará a ellas por distanciarse...). No le cuenta a nadie cómo se siente, que está dolida por lo que le hizo su ex (bueno, eso se lo dice a Casey, pero no cuando regresa a su vida), que se siente abandonada por su madre, que teme que su padre recaiga, que odia directamente ser una Duff y que eso suponga convertirse automáticamente en una marginada y solitaria... Todos esos sentimientos se los guarda para sí. Pero en algún momento explotará. Algo así no puede durar eternamente guardado sin soltarlo de alguna forma. Y esa forma no es precisamente gritar y soltarlo del tirón, no. Esa forma es besar y acostarse reiteradamente con la persona que más odia porque así «consigue evadirse» (no explícito, que conste). De esa manera, Bianca y Wesley conforman una pareja sin compromiso y, por supuesto, secreta. A pesar de que a Bianca le repugna hacerlo y le hace sentir sucia y demás, se vuelve adicta a Wesley, a lo que le hace sentir: no solo el placer y el «subidón», sino el aislamiento de sus problemas. Por supuesto, sus amigas no lo saben, motivo de más para que esa distancia entre ellas siga apareciendo y otro problema más se sume a la inestabilidad emocional de Bianca. Pero, cuando la última gota colma el vaso, cuando descubre que sus emociones no pueden más por el descubrimiento que acaba de hacer sobre lo que siente por Wesley, es cuando se derrumba del todo y huye de él y se cobija en sus amigas.

Como veis, tenemos a una protagonista emocionalmente inestable, que nos hará quererla y odiarla a partes iguales. Su cinismo y sarcasmo ayudarán a la narración, pues es quien nos cuenta la historia y quien nos divertirá y entretendrá con sus ocurrencias, pero quien también nos desesperará en ocasiones por las decisiones que toma y por lo cobarde e hipócrita que resulta a veces. No obstante, quien más me ha llamado la atención aquí ha sido Wade Wesley (sí, sutil referencia a Hart of Dixie... ¿Qué? Me ha recordado mucho a él y estoy enamorada de él, así que...) porque su evolución es la que más me ha gustado y la que más he notado. Y eso que no es su voz la que leemos.


Impresión general
Puntuaciones
Personajes: 8
Amor: 7.75
Estilo: 8.5
Trama: 8
Amistad: 7.75

2 comentarios:

  1. Tengo muchas ganas de leer este libro, es de los que seguro me encantan.
    Un beso

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  2. Llevo muchísimo tiempo con este libro entre mis pendientes y aún no me puse con él... no se por que.. jajaja
    ¡Besos!

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