2 de julio de 2014

Persuasión

Se enamoró el hacedor de otra historia austeniana

Título: Persuasion
Título original: Persuasión
Autora: Jane Austen
Editorial: Amazon (¡gratis!)
Páginas: 186
Sinopsis: Jane Austen es heredera de los logros de la novela inglesa del siglo XVIII, pero al mismo tiempo crea un estilo nuevo de novela más breve, concentrada e intensa, y exhibe en sus dos últimas obras un dominio de recursos narrativos en la expresión de la interioridad que se adelanta a su época. El realismo económico de Jane Austen, la implicación de sus primeras obras en los debates de la última década del siglo XVIII sobre la naturaleza humana, la familia, las instituciones sociales o la educación de las mujeres, y el reflejo en sus novelas de madurez de las innovaciones y escándalos de la Inglaterra de la Regencia, demuestran que la inteligencia creadora, alimentada por las lecturas y la observación, es capaz de interpretar el mundo desde la mesa de un cuarto de estar. Persuasión es la única novela de Jane Austen de la que se puede decir que es básicamente una historia de amor. Todas sus obras cuentan siempre el enamoramiento de una o dos parejas y acaban con la boda de los protagonistas, pero Persuasión es la única en la que el interés narrativo se centra en los sentimientos y en la interioridad de la protagonista. Publicada póstumamente, Persuasión es la última crónica austeniana del triunfo del amor, la bondad y la inteligencia en un entorno social dominado por la vanidad, la estupidez y el egoísmo

Opinión: Normalmente me costaría mucho empezar una reseña de un clásico haciendo mención a otras obras, pero en este caso, al tratarse de Jane Austen, solo quiero remarcaros que, si no la habéis leído, no sé a qué estáis esperando. Ya sea Orgullo y Prejuicio o esta obra, pero leedla ya. Entenderéis gran parte de las historias de amor que ahora se escriben. Y es que en esta ocasión nos encontramos con una novela mucho más sarcástica y mucho más crítica que Orgullo y Prejuicio, pero que no pierde la diversión y el interés por las relaciones que tenía esta última. Y por la «propiedad» o lo «correcto socialmente».

Muchos os podéis preguntar si la obra merece la pena, teniendo en cuenta que es una de las obras «menores» de Jane Austen. Y a mucha gente que le ha gustado Orgullo y Prejuicio, esta no le ha gustado tanto. Yo creo que tengo muy claro por qué: la protagonista, para los cánones de la época, no es ninguna jovencita. Por tanto, ya no hay tantos bailes, ni tantos encuentros especiales ni... en fin, ninguna de las muchas cosas que hacían de Orgullo y Prejuicio una novela especialmente divertida. No en vano yo la considero una de la fuentes de la comedia romántica. En este caso, nos encontramos con una mujer de veintinueve años, que rechazó a un pretendiente al que amaba a los diecinueve, debido a la presión (a las dotes de persuasión) de una amiga de su madre, Lady Russell que la trata como si fuera su hija y considera que casarse con Wentworth sería una pérdida de «seguridad». En cualquier caso, eso es el pasado, porque ahora se encuentra sola y sin perspectivas, mientras que su hermana menor ya se ha casado. Y ella está viviendo con su hermana mayor y su padre, dos personas que se creen superiores a todos por su apellido, y que además gastan más dinero del que pueden permitirse. Esto desemboca en el alquiler de la mansión de la familia al Almirante Croft cuya esposa, casualidades de la vida, es la hermana del Capitán Wentworth. Sí, el mismo que «no iba a llegar a nada», y que se ha hecho rico en el mar. Esa es una de las grandes diferencias de esta novela con respecto a Orgullo y Prejuicio.

Parece poca cosa, verdad, en vez de tratar de familias nobles todas, hay unas familias nobles, dedicadas a casar a sus hijas en busca de nombre y propiedades y una familia «común» pero rica rodeada de marineros. Ah, las casualidades, la fuente de la literatura austeniana, si las unimos a los sentimientos imperecederos de afecto. Y a un narrador especialmente visceral respecto a las nobles que se creen mejores por serlo o a las cabezas huecas que disfrutan de dicha condición. Sí, tenemos a una protagonista casi perfecta, una mezcla de Jane y Lizzie. Anne Elliot se ha convertido, por su sentido de la ironía, por su amabilidad, por su forma tan completa de sentir las emociones, en un personaje solo comparable a Lizzie. Si bien prefiero a esta última, tengo que reconocer que, en algunos aspectos, Anne es superior a Lizzie. No en su ironía ni en su fina y afilada lengua, pero sí en el contacto con las personas y su comprensión de sus sentimientos. En cambio, si comparamos a Darcy con Wentworth... bueno, la verdad es que Darcy no tiene comparación posible. Y sin emabrgo Wentworth es el tipo de personaje más difícil de conseguir, porque, al igual que Darcy al principio, se muestra más en lo que hace y calla que en lo que habla.

Por suerte, el estilo con el que Austen nos deleita en esta novela es un narrador a la usanza de Orgullo y Prejuicio, pero mucho más ácido. Ha habido momentos donde no he podido sino reírme ante los comentarios del narrador sobre Mary y su forma de comportarse, o sobre las hermanas Musgrove o, incluso, sobre la propia Anne Elliot. Y no solo eso, sino que nos deja algunas de las frases y conversaciones más sugerentes, en este caso, siendo el tema de la novela la posibilidad de duración de un amor de juventud, me gustaría resaltar la maravillosa conversación entre un Harville que sabe lo que siente Wentworth y se pone justo a la distancia para que pueda oír toda la conversación y Anne Elliot. Uno de los puntos más divertidos y claros de la novela que, sin embargo, no mucha gente resalta. En serio, se trata de una novela donde tienes que tener muy en cuenta quién está en cada escena y qué está haciendo en cada momento para saber a quién puede estar escuchando. Por supuesto, igual que con Orgullo y Prejuicio, la última conversación entre los dos enamorados es especialmente interesante por su belleza y la forma tan directa de reconocer sus errores y el bien que pudo provenir de ellos. Ah, y no todos los personajes acaban bien, cosa que no se puede decir de Orgullo y Prejuicio. 

En definitiva, no debería ni tener que decirlo claramente pero... leed a Austen. Leedla cuanto antes y de cualquier forma. Leedla porque son historias que os harán reír, se os clavarán en el corazón y os harán amar a unos personajes que se sitúan fuera de las normas sociales de la época. Amadlos por su personalidad, por su fuerza, por su perseverancia, por su capacidad para reconocer sus errores y para esperar, contra toda esperanza, que su amor sea correspondido. Y por su modestia, en todos los sentidos de la palabra. Y, si queréis comentarios jocosos sobre la sociedad victoriana, leed Persuasión. Y disfrutad de una literatura del siglo XIX que soporta el escrutinio desde el XXI.

Impresión general
Puntuaciones
Especial
Trama: 10
Personajes: 10
Amor: 10
Estilo: 10
Sociedad: 10

4 comentarios:

  1. En Orgullo y Prejuicio no todas acaban bien... Mira Mary y Kitty si no...

    Pero quiero leerlo... que la peli me gustó xD

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    1. Mary y Kitty no acaban realmente xD pero vamos xD En esta Elizabeth no acaba bien xD

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  2. Khardan, creo que me has quitado todos los motivos que no tenía para leer la obra. Otra más de Jane Austen que tengo que leer XD

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    1. Creo que tardarías menos diciendo "me leo todas" xD Pero vamos, que por ahora yo solo me he leído esta y Orgullo y Prejuicio y ambas son imprescindibles.

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