25 de febrero de 2014

Redshirts

Acompañó el hacedor a unos novatos a una nave muy especial

Título: Redshirts
Título original: Redshirts
Autor: John Scalzi
Traductor: Miguel Antón
Editorial: Minotauro
Páginas: 320
Sinopsis: El alférez Andrew Dahl acaba de ser destinado al Intrepid, buque insignia de la Unión Universal desde 2456. Sus perspectivas no podrían ser mejores… hasta que se percata de que todas y cada una de las misiones de desembarco implican algún tipo de enfrentamiento letal con fuerzas alienígenas que siempre, siempre, acaban con la muerte de al menos uno de los tripulantes de bajo rango.
Nada puede preparar al alférez Dahl para lo que está a punto de descubrir acerca de su destino y el de sus compañeros.

Opinión: ¿Recordáis hace poco que reseñé Entre Extraños? Dije claramente que se trataba de un libro dedicado a los fans de la fantasía. Bien, pues ahora nos encontramos con uno dedicado a los fans de la ciencia ficción. Y no cualquier ciencia ficción, sino la de las series de presupuesto medio antiguas. ¿Esas que eran más simples que ninguna otra cosa? Esas son las que sirven de inspiración para hacer un experimento mental. ¿Qué pasaría si todo lo que vemos o todo lo que leemos realmente fuera un universo paralelo? ¿Soportarían los escritores y guionistas de algunas series y sagas la cantidad de muertes que pesarían sobre su conciencia?

La trama comienza en una nave espacial que nada tiene que envidiar al USS Enterprise (o a cualquiera de las distintas naves de ese estilo de series) y unos novatos que llegan a la nave con un cierto trasfondo. Con una historia. Bueno... me he saltado la introducción. La muerte de uno de los alféreces de la nave insignia de la Federación a manos de un gusano gigante debido a su poca inteligencia, y la llamada a filas por parte del capitán de la nave. Es decir, necesitan más carne de cañón y por eso van a reclutar a unos cuantos desgraciados. Esos son los pobres novatos que llegan a la nave. Os preguntaréis por qué hago tanta alusión a su trasfondo... digamos que tiene importancia que lo tengan. Pero no nos adelantemos. Porque antes... antes tenéis que descubrir la Caja. Sí, como todos sabéis, si alguna vez habéis visto una serie antigua, siempre hay un aparato que da la respuesta unos segundos antes del clímax del episodio... pues aquí también lo tienen. Pero, como nuestros protagonistas no están en una serie... pues se plantean cómo puede funcionar. Excepto los que ya llevan un tiempo en la nave, que prefieren no preguntarse nada y apartarse del camino del capitán, del oficial médico y del oficial científico. Oh, ¿no asociáis esos nombres? Vale, digamos que son los Kirk, Bones y Spock de la nave. ¿Os sirve mejor? Y nadie, absolutamente nadie quiere ser escogido para bajar a la superficie de un planeta. Y por eso nadie avisa a los novatos, que pronto descubren que sucede algo muy extraño. Y hasta aquí puedo leer.

Como veis, se trata de una trama muy especial, con un misterio muy especial. Probablemente muchos os imaginaréis que las cosas van por un sitio convencional... pero nada más lejos de la realidad. Y es que cuando la narratividad toma el control, quién necesita historias normales. Esa idea de Pratchett de que en el fondo los personajes de una obra pueden no querer seguir lo que esa obra quiere que sigan... Da mucho juego. Ah, que pensáis que siendo ciencia ficción eso no tiene sentido. ¿Habéis visto mis referencias a las series antiguas? Han envejecido muy mal algunas de ellas, por no decir todas, pero muchas de las cosas que nacieron allí se han quedado en forma de clichés bien intencionados. Una de las cosas que más llaman la atención de la trama es lo tremendamente consciente de sí misma que es, hasta puntos que para muchos serían ridículos. Y lo busca y lo consigue, que el lector se quede obnubilado con la trama para la que los personajes trabajan. Porque en este caso los personajes están claramente al servicio de una trama que, al final, tiene un mensaje fortísimo. Puedo decir que es la obra de Scalzi que más me ha gustado, quizá porque todo lo que había leído formaba parte de una misma saga (La vieja guardia), lo que no quita para que tenga que recomendar al autor en toda su ecléctica obra, pero esta me parece con diferencia la mejor. Y sí, tiene humor, un humor muy especial que se divide en dos niveles, el directo y el referencial. Supongo que el objetivo era no dejar a nadie fuera.

Otro punto a favor del libro son sus personajes. Podemos hablar de lo planos que parecen en algunos momentos, y no os lo puedo negar, sin embargo, tienen carisma. Consiguen que el lector realmente empatice con ellos y se sienta cercano. Lo primero, porque como están en algo que les supera, se sienten realmente de ese modo. Y lo segundo, porque su lenguaje se aleja de la ampulosidad y de la búsqueda de lo bonito para acercarse a coloquialismos. De este modo, los personajes, pese a estar a muchas galaxias de distancia, parecen lo suficientemente cercanos como para llamar la atención del lector. Además, pese a no haber historia de amor como tal, sí que hay una relación de amistad interesante. Por no hablar de la forma en que el humor se filtra en la mayoría de los diálogos. En fin, que son unos personajes que parecen semejantes a nosotros, verosímiles, que se dice. Y, conforme conocemos a otros personajes, vemos que todos tienen sus motivos y su trasfondo particular, aunque solo sea actuar de observadores de la realidad.

Es interesante, respecto al estilo, hablar de cómo sin apenas descripciones ya te lleva a esos mundos alejados que visitan. Sencillamente, consigue que recuerdes capítulos o películas de ciencia ficción y las apliques sobre las acciones que te van contando.También resulta muy interesante lo perfectamente separados que están los diálogos afectados por narratividad y los que directamente salen de los personajes. Consiguen que te creas perfectamente la trama y se integran en el ritmo de la narración de manera perfecta. Además, la forma en que describe las batallas o los eventos especiales, como que les caiga un animal encima y les devore, se acerca mucho a la crudeza de La vieja guardia, pero sin llegar a resultar tan gráfico, sobre todo, porque el protagonista está corriendo durante la mitad de ellos. Así que, si una palabra tuviera que definir el estilo de este libro, sería directo. No hay casi ni un monólogo en el que reflexione realmente sobre las cosas, siempre, o casi siempre, emplea diálogos para transmitir las novedades que han descubierto sobre su situación. Mención aparte la forma tan clara en que ridiculiza el star system de las series.

En definitiva, nos encontramos ante un título que ganó el premio Hugo en 2013, con una traducción muy buena, y que va a tener serie de televisión en algún momento. Un libro que se basa en mantener la línea entre la ficción y la realidad fluida, jugando con la teoría de los mundos posibles. Sencillamente, una de las grandes apuestas del humor en la ciencia ficción. Que, quizás, no es tan humorístico como parece.

Impresión general
Puntuaciones
Especial
Referencias: 10
Estilo: 10
Personajes:10
Humor: 10
Trama: 9

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