8 de enero de 2014

Luminantes, el enigma de Norah

Escuchó el hacedor hablar de un futuro distante alejado del planeta

Título: Luminantes, el enigma de Norah
Autor: Ibán Roca
Editorial: Ediciones B
Saga: Luminantes I
Páginas: 317
Sinopsis: Ciclo 15 del 7º mes del 374º año de Origen, inter­valo de actuación de 09.00 a 14.00 horas, hoy tiene lugar el canje de galletas de la criba. Lara 2 023518 550197 acaba de recibir la autorización para conver­tirse en celebrante de la más esperada festividad, la que marcará su ingreso en la madurez.
Desde siempre Lara ha vivido bajo los dictámenes de Origen y su existencia ha estado signada por el estig­ma de su madre, Norah, la suicida, una mujer que se atrevió con su decisión a contradecir lo establecido, a ir contra la norma. La entrada de Lara en esta nueva etapa podría poner fin a ese estigma. Lejos está Lara de pensar que el legado de Norah es otro muy distinto y que justo ahora, en este día, comenzará para ella una vida nueva, totalmente diferente de la que nadie nunca imaginó.
¿Tendrá Lara lo que se necesita para resolver el enigma de Norah y emprender con éxito la nueva existencia que se abre ante sus ojos?

Opinión: Hoy toca hablar de una novela de factura nacional. La primera vez que me enteré de que sacaban esta novela, la verdad, no veía demasiado interés. Sin embargo, gracias al autor, me acerqué con ojos nuevos y decidí darle una oportunidad. Quizá no consiguió sorprenderme tanto como Las tejedoras de destinos, aunque tiene más de un parecido, o su uso de las drogas como parte del control de la población puede tener detallitos cercanos a Un mundo feliz. Sin embargo, deja, quizá, demasiados interrogantes —aunque puede ser que yo sea cortito—. Y es que hay muchas cosas especiales que no se encuentran en la mayoría de las novelas, aunque sí caia en clichés en algunas partes.

El primer cliché que nos encontramos es, claro está, la protagonista. Casi, casi, acaba convirtiéndose en una Mary Sue (Todo lo puede, todo lo consigue y nunca tiene errores) pero luego vemos cómo se relaciona socialmente y descubrimos un auténtico universo de posibilidades en cuanto a formas de cagarla. Sin embargo, quizá porque al escribir desde su voz el autor ha intentado introducirse como una conciencia completamente nueva a la que se despertase a la realidad, en muchos momentos su inexperiencia y su desconocimiento conseguirán desesperar al lector más avezado. Todos esperáis que me dedique ahora a hablar de los intereses amorosos de la protagonista... y no lo voy a hacer, porque es precisamente una de las «sorpresas» mejor llevadas de la novela, y no me perdonaría que os perdieseis la experiencia de la primera lectura. El problema que le veo a esto es que, precisamente por cómo está llevada la sorpresa, releer este libro sería como intentarlo con Medianoche, una auténtica decepción. La parte buena es que en Medianoche eso era lo que sustentaba toda la acción y por tanto la decepción era absoluta. En este, se trata de algo accesorio, con la suficiente importancia para que consiga captar la atención del lector y de esa manera hacerle disfrutar, pero sin que eclipse por completo la evolución de la protagonista. En cualquier caso, se trata de una historia de amor bastante diferente de las demás, y que demuestra con claridad cómo el autor ha buscado presentarnos el punto de vista de alguien que no está constreñido por las normas sociales, o, mejor dicho, que tiene buenos motivos para no conocerlas.

La trama es relativamente sencilla, si bien es cierto que el centro está en todo momento en el conflicto interno de la protagonista ante todo lo que se encuentra, hay varios momentos en que se desplaza a ver cómo las drogas afectan a la sociedad. Es interesante, muy interesante, de hecho, entender que el mundo no es la Tierra, y, sin embargo, que haya tantísimo parecido. Por otro lado, quizás va muy rápido en muchos momentos, lo que da a entender al lector que hay muchas cosas de las que solo importa el resultado. A pesar de esto, el planteamiento que nos propone, una sociedad donde una máquina te dice lo que tienes que hacer a cada momento, resulta interesante, así como la forma en que hay gente que rechaza eso. Sencillo, pero con la suficiente profundidad para que te mantenga enganchado hasta el final de la novela, si bien hay casi más trama fuera de la propia ciudad que dentro.

Por otro lado, si hablamos del estilo, tenemos que hablar sin poder evitarlo del tono de la primera persona que presenta el autor. Se trata de una criatura ignorante y desgarbada que se enfrenta a una realidad que desconoce y que la supera por completo. A partir de ahí, podemos intuir que muchos autores le habrían dado rasgos que nos habrían hecho dudar de su desconocimiento de la realidad, no así Ibán Roca, que consigue que realmente sintamos que estamos ante alguien que desconoce las normas más básicas de comportarse en sociedad al haber estado completamente ligada a los dictados de una máquina. Con esto consigue generar una sensación de alienación en el lector que realmente resulta interesante, por lo poco que se ha explorado últimamente en la literatura juvenil. Mención especial merecen las historias de amor que se presentan, muy sutiles y muy claras al mismo tiempo en determinadas ideas.

En definitiva, un libro sorprendente dentro de la horda de distopías que se presentan estos días. Merece, sin lugar a dudas, una oportunidad, si bien hubiera estado mejor que hubiera pasado quizás una última corrección antes de salir a la venta, pues hay bastantes errores morfosintácticos que podría haberse ahorrado de ese modo. En cualquier caso, dada la refrescante mirada que tiene sobre un subgénero que empieza a estar muy trillado como son las distopías, merece la pena darle una oportunidad. Ahora, aunque tendréis que esperar para el segundo libro, este primero cierra la mayoría de los arcos argumentales, de manera que no os sintáis excesivamente ansiosos ante la espera.

Impresión general
Puntuaciones
Personajes: 8
Sociedad: 7
Trama: 8
Estilo: 7
Frescura: 8

1 comentario:

  1. La leche!!! y perdone por la expresión Sr Khardan. Por fin una reseña que va un poquito más allá y con la que me siento gratamente identificado. Muy afilada pluma la suya y un placer haberme sometido a su felina mirada de hábil analista que ha sabido escarbar entre unas líneas donde otros muchos no ven nada. Muchísimas gracias y luz en sus sueños. :)

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