13 de enero de 2014

La cura mortal

Escuchó el hacedor las últimas carreras del corredor del laberinto

Título: La cura mortal
Título original: The death cure
Autor: James Dashner
Traductor: Noemí Risco Mateo
Editorial: Nocturna
Saga: El corredor del laberinto III (y final)
Sinopsis: Desde hace tres semanas, Thomas vive en una habitación sin ventanas, de un blanco resplandeciente y siempre iluminada. Sin reloj y sin contacto con nadie, más allá de las tres bandejas de comida que alguien le lleva a diario (aunque a horas distintas, como para desorientarle).
Al vigésimo sexto día, la puerta se abre y un hombre le conduce a una sala llena de viejos amigos.

—Muy bien, damas y caballeros. Estáis a punto de recuperar todos vuestros recuerdos. Hasta el último de ellos.

Opinión: Nos encontramos ante la tercera parte de una trilogía que nos ha sorprendido con sus dos primeras entregas crudas y violentas, pero al mismo tiempo perfectamente lógicas y preparadas. Un mundo post-apocalíptico que nos ha llevado a cuestionarnos decisiones tremendamente duras, nos ha sorprendido a cada paso con al crueldad con la que los humanos son capaces de tratar a otros seres humanos y, ante todo, ha hecho que empaticemos con unos personajes que no dejan de sufrir, primero en El corredor del laberinto y luego en Las pruebas, en busca de la cura de una enfermedad que afecta a todo el mundo fuera del grupo. Pero no son más que adolescentes enfrentados a un mundo violento que no les perdonará el menor error.

Los personajes siguen el camino que han ido marcando en los anteriores libros, si bien en esta ocasión Thomas toma unas cuantas decisiones que realmente no parecen muy lógicas si no se tiene en cuenta el complejo mesiánico que padece desde la primera novela. Pero están completamente dentro del personaje, además, sufre traición tras traición y se ve obligado a tomar decisiones muy difíciles durante este periplo. El resto de personajes que le acompañan, así como los nuevos, se quedan en un segundo plano ante el nivel de decisiones que tiene que tomar, y lo que eso nos muestra de su humanidad. A pesar de esto, pronto nos volveremos a encariñar con el resto de personajes, pues tienen sus propias motivaciones y sus propias búsquedas a lo largo del libro.

La trama es bastante sencilla, van a devolverles la memoria para que sepan a lo que se enfrentan realmente, pero entonces, Thomas y los demás escapan y se van a ver mundo. A partir de ahí, ya os podéis imaginar que no vamos a ver un mundo de rosas precisamente, sino uno de los mundos distópicos más duros, si bien sigo pensando que Puro es duro en niveles que ninguno de estos va a alcanzar nunca. Por otro lado, esta es una novela que casi se podría considerar de zombies o infectados... cosa que ya nos dejaba entrever Las Pruebas. Y ahí será uno de los puntos donde Thomas tendrá que tomar más de una de las decisiones difíciles que le caracterizan durante la saga. El final de la trilogía queda bien cerrado, si bien me recuerda en algo a finales de Scott Card o de Margaret Weiss y Tracy Hickman...

El estilo se mantiene igual que en los anteriores libros, si bien al ser el final de la saga podemos ver cómo se cierra todo y no permite que los nuevos personajes que nos presentan se lleven demasiado espacio. Las descripciones de los sentimientos y las decisiones no acaban de ser todo lo buenas que podrían ser, a pesar de lo cual es uno de los libros en que más fácilmente vais a comprender a los personajes. En cuanto a la descripción del mundo, se podría decir que es muy somera, superficial, pero tiene sentido, puesto que nuestros personajes están constantemente en movimiento. En cuanto a la traducción, una buena traducción que consigue no resultar evidente sino completamente fluida, algo de agradecer en novelas tan rápidas como esta.

Finalmente, cabe resaltar que tendremos película del primer libro dentro de poco y que ya tenemos la trilogía completa. Esto está bien, ya que así se podrán introducir, con un poco de suerte, detalles en las películas que completen las descripciones de los libros. Quizá una de las cosas que más le fallan al libro es que, precisamente por ser la última parte, resulta demasiado evidente que quiere atar todos los cabos sueltos. Aunque eso no evita que el autor sea cruel con los lectores cuando ya no hay necesidad, ni aporta nada a la trama. Vamos, que las últimas páginas dejan un sabor agradablemente agridulce para los que hemos seguido la saga.


Impresión general
Puntuaciones
Personajes: 8
Drama: 7
Trama: 8
Estilo: 8
Final: 7

3 comentarios:

  1. Tengo muchas ganas de ponerme con esta trilogía pero no tengo nada más que el primero y prefiero esperar a leerla cuando la tenga completa.
    Un beso

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  2. ¡Hola, Hacedores! ¡Cuánto tiempo!
    Gracias por la reseña y las palabras que le dedicáis a la traducción :)
    Saludos,
    Noemí.

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  3. No quedé muy satisfecha con La cura mortal, creo que el único libro que merece la pena es El corredor del laberinto, porque Las pruebas no da nada nuevo. Del final, pues me gustó el desenlace porque me pareció lógico, no esperaba un final bonito con el panorama, pero no sé... los personajes me parecieron extraños, como Thomas que comentas, así que mientras leía, me daba un poco todo igual.
    Este año, se supone, nos vendrá la precuela, esperemos que traiga respuestas...

    ¡Besos!

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