30 de octubre de 2013

Tinta

Vio el hacedor como la tinta se convertía en la sangre de una historia

Título: Tinta
Título original: Ink
Autora: Amanda Sun
Traductora: Sandra Sánchez
Editorial: Oz
Saga: Dioses de papel I
Páginas: 335
Sinopsis: La tinta está en su sangre y con el amor, cobra vida.
Después de una tragedia familiar, lo último que quiere Katie Green es mudarse a Japón con su tía, pero no le queda otra opción que aprender el idioma y adaptarse a sus costumbres.
Cuando conoce a Tomohiro, un maestro del kendo, se siente inmediatamente intrigada por él, pero a la vez asustada porque cuando están juntos ocurren fenómenos extraños: los bolígrafos explotan, surgen gotas de tinta de la nada y los dibujos cobran vida. Pero lo que Katie no sabe es que Tomohiro está emparentado con los antiguos dioses del Japón y la relación con ella hace que pierda el control de sus habilidades.
Hay personas interesadas en utilizar ese don para sus propios fines y están empezando a hacer preguntas. Katie nunca quiso mudarse a Japón, ahora quizá no salga de allí con vida.

Opinión: Un libro ambientado en Japón, eso debería ser suficiente para que prestásemos atención a este libro. Pero es que además, se trata de un libro que trata uno de los temas más interesantes que hay: la relación entre escritura y realidad. Aunque en este caso, al tratarse de ideogramas el lenguaje japonés se presta mucho más a ello. De hecho, casi hubiera preferido que se hubiera ceñido al lenguaje en vez de utilizar también dibujos. Pero me estoy adelantando, como siempre. Digamos que es un libro romántico paranormal que se acerca de una manera muy especial a la mitología japonesa. Y todo comienza con la llegada de una americana a Japón.


El caso es que ella se encuentra en una situación complicada: su madre acaba de morir y su abuelo tiene cáncer, con lo que se tiene que ir a vivir con su tía Diane... que vive en Japón. Imaginaos tener que vivir allí sin tener ni idea de los kanji o de la lengua. Sin embargo, supongo que la inmersión funciona, puesto que en solo un par de meses es capaz de comunicarse perfectamente o casi. El caso es que nada más llegar a la escuela ya ha hecho una amiga y un amigo relacionada con esta, pero todavía no se ha acostumbrado al trasiego que se traen los japoneses con sus zapatillas (primera y casi única vez en que la novela te va a explicar algo de la cultura japonesa, el resto más te vale saberlo) y tiene que volver a entrar en el genkan (esa especie de recibidor donde los estudiantes dejan sus zapatos en huecos numerados a tal efecto) donde se encuentra con Tomohiro dejando tirada a su chica, y el dibujo de una chica embarazada que... se mueve. Evidentemente, la chica no se cree al principio su mala suerte —encima se vuelve loca—, pero poco a poco ve detalles que le hacen pensar que quizá no está tan perturbada. Y todo se centra en Tomohiro y la tinta. De ahí el título: Tinta. 

Huelga decir que la trama no es exactamente la más novedosa, pese a que introduce un mundo de la Yakuza mucho más creíble que otras mafias, como la de Mírame y dispara. Tengo que decir, que ver cómo la relación entre los dos personajes va creciendo, se incluyen momentos en que el lector piensa con todo el derecho del mundo que la chica es idiota, aunque luego se redima; es especialmente interesante. Quizá una de las partes más extrañamente desaprovechadas es el desconocimiento por parte de la protagonista de la cultura japonesa. Pronto nos encontramos con «ya había estado el tiempo suficiente como para saber lo que implicaba», que me hacen pensar que realmente solo cree saberlo. En cualquier caso, es un libro que intenta mostrar de una manera sencilla y respetuosa el choque cultural de alguien que llega de nuevas a Japón (desde una perspectiva extrañamente acéntrica, sin irse a la exaltación de lo japonés, ni a la denigración de lo no occidental). Sin embargo, por ahora, tanto la trama de la tinta como la de la familia de Tomohiro está extrañamente poco aprovechada, probablemente sepamos más en los siguientes libros.

Un detalle importante del libro es la cantidad de palabras japonesas que os vais a encontrar en sus páginas. Prácticamente cada página hay al menos una palabra en cursiva que indica su procedencia directa del japonés. En ese sentido, me ha parecido una buena traducción ya que intenta darnos esa idea de alienación que debe sufrir Katie en Japón, y que la llevará a cuestionarse por qué está allí en varias ocasiones. Sin embargo, ya que la editorial quiere que tengamos toda la información posible, ha elegido el sistema de poner notas a pie de página con asteriscos para llamarnos la atención y explicarnos qué es cada una de las cosas. Esto resulta en un arma de doble filo, ya que, para empezar, estamos acostumbrados  a las notas con numerito, más limpias cuando hay más de una nota en la misma página, y además si en una página encuentras que la mitad de la hoja la ocupan las notas, te hace plantearte qué están haciendo con eso. Por supuesto, hay detalles de la traducción que pueden agradar más o menos, como la falta completa de inclusión de kanji —probablemente hubieran aclarado muchas cosas— en un acercamiento al mundo japonés. Es más, para cuando por fin te muestran los kanji en relación con el mundo de la tinta y los kami, tú te planteas qué diferencia habría entre que esos kami estuvieran en Japón con que estuvieran en el resto del mundo, y por tanto una respuesta obvia, que ambos se niegan a aceptar sobre varios hechos, resulta patente para el lector.

Más allá de estos detalles, tanto los personajes como los distintos niveles de estilo que la autora aprovecha con bastante acierto, si bien me han fallado algunos de los «dialectos» que habitualmente utilizan por ejemplo los miembros de la Yakuza. Las descripciones son vívidas, si bien hay algunas que parecen presumir que conoces o bien la zona de Shizuoka o bien cómo es una aldea yayoi —muy semejante a nuestros castros celtas— lo que hace que la mayoría de los lectores puedan encontrarse ligeramente perdidos en algunos momentos. Por no hablar de tantos y tantos detalles japoneses que requieren al menos un conocimiento mínimo de la cultura para poder captarlo —pedir que te llame por tu nombre en vez de por tu apellido a un chico y todo lo que ello conlleva—. Lo que más gracia me hace es un momento determinado en que hablan de «confesarse» y dice que así es como una chica se declara a un chico, sin dar más detalles. En fin, que lo que al principio parecía que iba a ser una guía en algunos puntos para comprender detalles de los comportamientos japoneses, se convierte rápidamente en una novela menos accesible debido a esos detalles. Y sí, sé que todos sabemos la mayoría de esos detallitos, pero nunca está de más explicarlos para los no iniciados.

En definitiva, una buena novela dentro de la categoría pero que tiene algunos fallos tanto de edición (en serio, me dolió ver media hoja de notas con asteriscos) como de planteamiento, al no aprovechar todo el potencial de una lengua que se escribe con ideogramas al hablar de poderes relacionados con la tinta. Aunque es cierto que hacen mención a ello, la mayor parte del tiempo son dibujos reales. ¿Y lo bonito que hubiera quedado que de un kanji de caballo saliera un caballo? Porque si tienes que dibujarlo perfectamente... como que se convierte en un poder mucho menos sorprendente. Mención especial para la subtrama menos aprovechada a la relación familiar de la chica, que prácticamente parece abandonada durante la mayor parte de la novela.

Impresión general
Puntuaciones
Trama: 8
Personajes: 9
Ambiente: 7*
Estilo: 8
Magia: 7

*Si no te gusta lo japonés, y no sabes nada de allí, quita un puntito.

7 comentarios:

  1. A mi me gusto mucho, disfrute con la historia y lo original de los dioses y la ambientación es fantástica.
    Un beso

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  2. Yo también disfruté mucho con este libro, y yo no me perdí nada y eso que mi conocimiento sobre la cultura japonesa es escaso tirando a nulo... xD
    En cuanto a las notas yo doy gracias por ellas, prefiero media página llena de asteriscos a tener que irme al final del libro para saber qué quiere decirme el autor ahí... :/

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    1. No me refiero exactamente a eso. Creo que con números en las notas sería más cómodo para el lector.

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    2. Ups... me lié toda... jajajaa Lo siento. :( Y sí, es posible que con números fuera más fácil de entender... :D

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  3. Hasta que no salga el último o esté a punto de salir, ni de coña me lo pido (tengo sagatrauma!!!). Xa-LFDM

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  4. Hola,

    Soy un autor novel que acaba de sacar su primera novela, "EL AMIGO ESPAÑOL"
    Puedes ver toda la info sobre la obra en este enlace e interaccionar en Twitter/Facebook:

    http://elamigoespanol.blogspot.com.es/

    Y hacerte amig@ en su página de Facebook:

    https://www.facebook.com/elamigoespanol

    Saludos!! ;))

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