6 de octubre de 2013

Tejedoras de destinos

Escuchó el hacedor hablar de una tierra donde las mujeres tejían el tiempo.


Título: Las tejedoras de destinos
Autora: Gennifer Albin
Traductora: Montserrat Nieto
Editorial: Alfaguara
Saga: Tejedoras I
Páginas: 432
Sinopsis: Capaz de tejer el tiempo, Adelice es exactamente lo que la Corporación está buscando, y en Arras ser elegida tejedora es todo a lo que una chica puede aspirar. Ser hilandera significa privilegios, riqueza y belleza eterna. Pero no solo eso, también significa tener la facultad de bordar la esencia de la vida. Pero para ello hay que pagar un precio que Adelice no está dispuesta a asumir, puesto que deberá controlar absolutamente todo lo que las personas son: lo que comen, dónde viven, cuántos hijos tienen… Por ello, Adelice está dispuesta a fallar en las pruebas para ser tejedora, pero traicionar a la Corporación no resultará tan sencillo…

Opinión: Nos encontramos ante una nueva muestra de las nuevas novelas distópicas, donde una chica se enfrenta al sistema y encuentra el amor. En este caso, por lo menos, tiene un poco más de sentido, ya que la chica en cuestión es capaz de alterar la realidad a voluntad, o casi. En este caso, nos van mostrando el mundo lo más lentamente posible, pero es lógico puesto que desde el principio nuestra protagonista se muestra como una rebelde sin causa, muy al estilo de la protagonista de Feos, por ejemplo. También veremos detalles que nos recordarán inevitablemente a La selección, como puede ser esa forma de presentarlas como objetos decorativos. Sin embargo, a pesar de la supuesta crueldad de la sociedad, en particular de sus estratos más altos,  podemos ver cómo no todo está podrido.

Todo comienza con la llegada a casa de nuestra protagonista. Ella ha hecho bien algo que no debería haber conseguido en ningún caso, y descubre, a las malas, que todo lo que le habían enseñado tenía un motivo. Desde el principio queda claro que nos encontramos ante una rebelde, aunque al principio parece que es simplemente algo que viene de familia, pronto tiene motivos propios para volverse contra aquellos que intentan dominarla. Lentamente, descubre sus poderes y lo especiales que son incluso entre aquellas que tienen poder, se gana enemigos en las altas esferas y, sorprendentemente, conoce a dos chicos. Uno de ellos completamente embebido en la jerarquía de las Tejedoras, mientras que el otro es simplemente el jardinero. ¿Adivináis de quién se va a quedar prendada? Poco a poco iremos conociendo sus verdaderos poderes y cómo afectan al tejido que compone su mundo, así como la labor social y política que representan. Quizá una de las cosas que más me han sorprendido es que incluso poniendo a las mujeres como las únicas que tienen el poder que sostiene al mundo unido, sigue mostrando la autora una sociedad completamente machista. Eso sí, lo justifican como «dejarles encargarse de lo importante, mientras nosotros gobernamos los pequeños detalles...» hasta que ya no lo justifican y nos muestran el nivel de crueldad al que llega el régimen.

Como podéis ver con ese pequeño resumen de la trama, nos encontramos con un mundo bien hilado, nunca mejor dicho, pero que tiene pequeños problemas en cuanto a cómo se llega a ese punto. Es decir, a pesar de que la Corporación sea muy importante si no aparecen mujeres con esos dones está destinada a desaparecer. Por eso me resulta tan extraño que únicamente busquen hacerlas felices con nimiedades en vez de coger ellas el poder, o por lo menos conjurarse para no estar completamente aisladas y supeditadas al poder de la Corporación. Quizá, también, la forma en que confían en ella de una manera excesiva genera una sensación extraña al lector, al menos hasta que se entera del motivo por el que sucede... lo que te lleva a cuestionar las motivaciones de otro de los personajes. En cualquier caso, no hay huecos excesivamente grandes en la trama ni en las relaciones entre los personajes e incluso aquellos que podrían existir a primera vista, luego se solucionan de maneras bastante elegantes.

En cuanto a los personajes, podemos ver que nuestra protagonista empieza siendo una «bonachona» rebelde, que siempre busca hacer lo que es mejor para el tejido, y nunca obedece ni una sola orden. Esto es interesante puesto que precisamente es esa cualidad la que le va metiendo en todos los líos posibles. Tenemos, por otro lado, a las dos némesis que se busca ella solita, haciendo lo que mejor sabe hacer, no pensar en el poder que tienen los otros personajes sobre su vida. A la primera, por empequeñecerla al tener más poder, y robarle al chico, y a la otra, por la reacción que consigue de la primera. Es decir, que se busca ella solita la ruina. Eso sí, no podremos decir en ningún momento que no es coherente con su personalidad. Siempre se mantiene firme. E, incluso, después de ver a qué puntos puede llegar la Corporación para tener uniformidad y orden, ella lucha y busca una salida. Está muy bien cómo nos muestra la ambivalencia y las dudas que le surgen a lo largo del camino. En cuanto al resto de personajes, es interesante cómo no alcanza a mostrarnos apenas la profundidad de los sentimientos y de las sensaciones que mueven al resto, si bien hay un punto interesante respecto a cierto personaje que descubre que está fuera de la norma y cómo lidia con ello. Resulta especialmente aterrador por la forma en que están descritos sus pensamientos.

El estilo, sin embargo, saca beneficios de una historia que permite una vaguedad y unas descripciones que se quedan a medias muchas veces, porque, a pesar de no ser una primera persona está tan unida a la protagonista que únicamente nos muestra realmente sus sentimientos. Por demás, hay una mezcla de alta tecnología con un ambiente de los cincuenta y unos escenarios dignos del medievo que casan extrañamente bien. Eso sí, no esperéis grandes alardes en descripciones o diálogos especialmente divertidos, aunque la autora los haga pasar por eso, ya que se le ven las intenciones y no consigue más que cumplir para que no resulte cansino. También merece la pena mencionar cómo, para ser un libro en que se da importancia  alas vestimentas y el maquillaje, no hace grandes muestras ni explica mucho qué visten los personajes a cada momento.

En definitiva, un buen libro que falla en algunos detalles pero que consigue interesar al lector. Tendrá segunda parte, y el final es mucho más abierto de lo normal, lo que nos lleva a estar en un estado de tensión pese a que se resuelven bastantes de los temas centrales y no quedan demasiados cabos sueltos. Con esto quiero decir que, aunque deja cosas muy abiertas, también cierra bastantes de los temas permitiendo al lector tener una sensación de «satisfacción» que otros libros introductorios de saga no consiguen.

Impresión general
Puntuaciones
Trama: 7
Personajes: 8
Estilo: 7
«Magia»: 7
Amor: 6

2 comentarios:

  1. La verdad es que me llama bastante la atención y mala pinta no tiene. Pero no termina de convencerme, la verdad.

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  2. NAda, no estoy del todo de acuerdo contigo, Kardanito :P.
    Es entretenido, salvo por el asunto de las tejedoras, cae muy rápidamente en los tópicos que ahora se repiten tanto en este tipo de sagas. La protagonista es similar a otras ya vistas, hay un triángulo que se ve venir de lejos... hay situaciones interesantes, pero no las sentí muy aprovechadas. XA-LFDM

    PD: no, yo no lo voy a seguir, no fue ni tan bueno ni tan horrible como para que me pique la curiosidad :P

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