8 de octubre de 2012

La sombra de la serpiente

Por Horus y por Isis, llegamos al final de la lucha contra Apofis

Título: La sombra de la serpiente
Saga: Las Crónicas de Kane III
Autor: Rick Riordan
Traductor: Manuel Viciano
Editorial: Montena
Páginas: 368
Sinopsis: Una cosa es poner orden en el mundo, algo que Carter y Sadie se han comprometido a hacer, y otra bien distinta afrontar la tarea tras constatar el grado de desorden que reina en el universo… y calibrar las propias fuerzas. Porque sí, los hermanos Kane han aprendido a seguir el camino de los dioses del Antiguo Egipto, y son conscientes de que deben vencer a la serpiente del Caos, Apofis, que anda suelta y amenaza con sumir al mundo en la oscuridad eterna. El problema, claro, es cómo hacerlo. ¡Y si solo fuera eso! Los dioses de la Casa de la Vida andan enfrentados entre sí, unos han desaparecido y otros están enormemente débiles. Como débil está Walt, uno de los iniciados más prometedores, abandonado por la fuerza; mientras Zia hace lo que puede cuidando de Ra, el dios sol, que no está en condiciones de iluminar el camino de nadie. ¿Entonces? Hay una posibilidad de detener a Apofis, solo una y tremendamente arriesgada: recuperar un hechizo perdido hace milenios con el que convertir la sombra de la serpiente en un arma. Para ello, los hermanos Kane han de ponerse en manos del fantasma de un mago psicótico que puede ayudarles… o matarlos. Carter y Sadie saben que habría que estar loco para intentarlo. En fin, llámalos locos. Porque su misión no puede esperar.

Opinión: Esta es la última parte de las aventuras de los Kane, de los que ya tenemos reseñados los dos primeros libros en el blog, La pirámide roja y El trono de fuego. Como podéis imaginar, dado que es Rick Riordan, nos encontramos con un libro muy ameno, que tiene una gran cantidad de acción y un ritmo endiablado. Eso sí, no descuida en ningún momento los sentimientos ni de Carter ni de Sadie. Quizá una de las cosas que más me llaman la atención es que, a pesar de tener un triángulo muy claro y cuyo final era igual de claro desde el segundo libro, lo cierto es que puedes ver una evolución lógica de los sentimientos y de los secretos a lo largo del libro. Apofis no consigue dar el mismo miedo que otros malvados, por más que lo intenta, casi da pena. De hecho, aunque no voy a poner la mano en el fuego, creo que Riordan nos está preparando varias sorpresas con respecto a Percy y Carter, y ha dejado preparados los hilos para el siguiente libro. No, no quiero decir que no quede cerrada la historia central, sino que por los extremos ha dejado algunos hilos sueltos para prepararnos para lo que viene.

Los personajes siguen siendo tan geniales, aunque para mí había más equilibrio entre los dos hermanos en los otros dos libros de la saga, siendo mucho más clara la mayor importancia de Sadie en este libro. Y es que nos vana  volver a llevar, a través de una narración a dos voces a través de los últimos días de la guerra contra Apofis. Es interesante ver cómo los mismos personajes reflexionan sobre el tiempo que han tardado en llegar a este punto y todo lo que han crecido por el camino. Como ya os he hablado mucho de los dos personajes principales, que siguen en su línea, siendo unas voces realmente interesantes como narradores, voy a hablaros más del tratamiento de los secundarios que hacen en este libro. Los tres secundarios más importantes, por eso de que son los compañeros inseparables de los Kane, son Zia, Walt y Anubis. En este libro la presencia de Horus e Isis es bastante menor y casi completamente reducida a pequeños comentarios, sin tener en ningún momento una fuerte relación con los personajes. Zia, que nos oculta varias sorpresas a lo largo del libro, nos deja muestras sencillas y muy sutiles tanto de su evolución, bastante inesperada, como de sus sentimientos, completamente predecibles. Es un personaje que nos sorprenderá en varias ocasiones, aunque no veo que se desarrolle demasiado durante el libro, bastante estático a mi parecer. En el extremo opuesto está Walt, de quien conocemos cómo acabará desde el anterior libro, pero que aún nos reserva muchas sorpresas. Sus sentimientos están mucho más desarrollados y nos permiten ver su  forma de ser de una manera mucho más completa. Y Anubis, ese sí que es un dios que nos mostrará mucho, a pesar de aparecer solo en unos momentos muy específicos, consigue que todo lo que suceda se pare a nuestro alrededor y nos quedemos completamente centrados en su persona y sus sentimientos. Eso sí, una de las mejores escenas, sin duda, es una en la que coinciden Walt, Anubis y Sadie. Esa escena es demasiado divertida como para no nombrarla.

La trama continúa siendo muy interesante, aunque la mayor parte de las cosas que suceden tienen ese aire de dejá vu que es tan habitual en algunas sagas. Lo que no quiere decir que sucedan las mismas cosas, pero sí que te lo recuerdan. Por otro lado, a pesar de que la mayor parte de las cosas sean relativamente predecibles, o por lo menos no sorprendentes, lo cierto es que sí consiguen mantener por completo la atención del lector. Además, siendo una tercera parte y final de trilogía lo que interesa de la trama es cómo se llega y cómo es el final, porque el final en sí lo sabemos desde que comenzamos la trilogía. Lo primero, tengo que decir que me ha parecido un final bastante más suave que en otras ocasiones. A pesar de la cruenta batalla final, no puede decirse que la gente vaya a llorar ni a sentirse especialmente dolida por la conclusión. Se atan casi todos los cabos sueltos y el autor se las apaña para dejar algunos abiertos casi cerrados, de manera que si decide seguir escribiendo sobre estos personajes pueda sin complicaciones, pero al mismo tiempo no se obliga a continuarlo de ninguna manera. Es importante dejar claro que la trama principal está completamente cerrada y que consigue que el lector se preste a quedarse en ese punto. A pesar de querer más de los Kane, no siento la necesidad de saber más.

En cuanto al estilo de la obra, creo que ya sabéis mi opinión acerca de Rick Riordan. Sus novelas, y esta no es una excepción, empiezan fuerte y continúan con ese fuerte ritmo durante toda la novela, no dejando a sus lectores ni un momento de respiro. Esto tiene como parte positiva que toda la acción y todos los sucesos están narrados de una manera genial y tremendamente atrayente, pero como parte negativa, al tener ese ritmo tan alto, no siempre tiene unas descripciones detalladas. Es lógico, si vas en un coche a más de ciento cincuenta kilómetros por hora, el paisaje se vuelve borroso. Sin embargo, a pesar de esa velocidad, y de que los mismos personajes sienten el agobio y la necesidad de no perder el tiempo, no puedo dejar de evidenciar que la habilidad de Riordan para que nos sigan importando los sentimientos de los personajes en situaciones así es excepcional, así como su capacidad para transmitirlos con acciones, a veces incluso contradictorias con lo que dicen. A esto hay que añadirle una traducción muy agradable de leer, en la que todo fluye y no hay ningún momento en que te extrañe el lenguaje utilizado.

En definitiva, una trilogía excepcional con un final excepcional. Merece la pena detenerse a conocer a los Kane y reitero la idea, que ya dijo Alexia en alguna ocasión con respecto a detalles coincidentes, Percy y los Kane viven en el mismo mundo. Eso sí va a ser un crossover excepcional y no los de la Marvel. Ahora solo falta ver cuánto tiempo tardará Riordan en ponerse a ello, puesto que parece completamente metido en la saga de los dioses latinos.

Impresión general
Puntuaciones
Trama: 7
Personajes: 9
Ambiente: 9
Estilo: 9
Magia: 9

2 comentarios:

  1. Yo lo estoy leyendo ahorita, en inglés, y apenas llevo medio libro y simplemente no quisiera que se terminara :3!!!

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  2. Y olvidaba mencionar que eso de que Riordan estableciera la realidad de Percy con la de lo Kane en un mismo plano y tiempo a mi me pareció genial y sinceramente me sacó mucha risa, tanto en esa ocasión en que Carter creyó alucinar al ver volar un sujeto en un caballo alado como la manera en la que los dioses Egipcios hacen referencia a los griegos (pañaludos JAJAJAJAJAJAJA)

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