17 de agosto de 2012

Personaje épico: Mateo, el mago travesti

Escuchó el hacedor hablar de un mago un tanto especial para la literatura fantástica

Nombre: Mateo
Alias: Loco, Florecilla, Maestro, Protegido...
Sagas: La Rosa del Profeta
Creadores: Margaret Weiss y Tracy Hickman
Edad: 18 añitos.
Descripción Física: Delgado, de tez pálida y cabello castaño cobrizo. De gran belleza, es de una raza que no tiene vello en el cuerpo.
Descripción Psicológica: Complejo de culpa, inteligente, luchador (hacia el final de la saga), enamoradizo, puro, inocente.
Opinión del personaje: La verdad es que hablar de Mateo es hablar de uno de esos personajes que se valoran más en la segunda lectura que en la primera. En la primera, probablemente nos quedemos con su falta de carácter, o con cómo tiran de él tanto Zohra como Khardan, como Auda, como básicamente cualquier ser con el que se cruza. Pero si nos quedamos en esa primera lectura del personaje nos estaremos perdiendo una profundidad que rara vez se ve. No en vano se trata de uno de los tres protagonistas mortales de la saga.

Se trata de un personaje especial en muchos sentidos, primero por la forma en la que nos lo presentan. Separado del resto, y con un mundo completamente distinto como trasfondo, se trata de alguien con el que podemos fácilmente empatizar, ya que representa la cultura occidental dentro del mundo de Sul. Y, sin embargo, pronto nos encontraremos con algo que le distancia de la mayoría de los brujos y magos que conocemos de la cultura occidental: su orientación amorosa. Con unas pocas líneas se nos da a entender que él y su recién conocido amigo el religioso Juan son algo más que amigos. O podrían llegar a serlo y ninguno de los dos lo vería como algo extraño. Esto unido al penoso destino que le depara su llegada a la tierra donde vivirá la mayor aventura de su vida hacen que comprendamos la visión fatalista, y casi diríamos suicida que tiene de la vida. De hecho, su "cobardía" al elegir vivir aunque sea vestido de mujer le resulta casi insoportable, y sin embargo, pronto descubre lo importante que es mantenerse con vida y que mientras hay vida hay esperanza. Sin embargo, pronto descubrimos que, a pesar de esa situación, cuando le sitúan en otro entorno distinto, el del pueblo de Khardan y Zohra, va creciendo lentamente tanto su propia seguridad como su comprensión de los nómadas del desierto. Es precisamente esa comprensión la que le hará crecer lentamente a lo largo de la saga, siempre por su contacto con los dos ejes de la historia, Khardan y Zohra, y vivirá momentos épicos, como el escape de la prisión, o la lucha de voluntades en el Palacio Oscuro. Pero su momento estelar y épico será de naturaleza emocional y estará situado justo al final de la batalla final.

Muchos podrían decir que, a pesar de todo esto que he dicho, no es un héroe, ni siquiera un personaje realmente épico, dada su actitud  hacia la vida en muchas ocasiones, de cariz fatalista. Pero creo que su evolución, su aceptación de sentimientos que en muchas ocasiones podrían haberle llevado a la muerte, la madurez que experimenta a lo largo de la trilogía le convierten en un personaje único dentro de la literatura fantástica. Un auténtico héroe, aunque en la mayor parte de las ocasiones sea a su pesar, que nos muestra que un gran personaje no está definido por su sexualidad, ni por nada, que no sea su fuerza emotiva y la capacidad para llegar al lector. También nos muestra, con sutileza, que a veces, la fuerza de una persona está en la flexibilidad que puede llegar a tener, y no en su poder físico ni en su magia. Es precisamente esa inteligencia, esa sabiduría y esa flexibilidad las que hacen que vaya madurando, y conforme más flexible es, más maduro es. Siempre sin renunciar a sus principios en lo fundamental.

Por tanto, cuando os dejé la reseña de La Voluntad del Dios Errante, os dije que había que leerlo por sus personajes. Sin duda Mateo se alza entre todos como uno de los personajes con mejor evolución y más carismáticos de una manera especial de entre todos los personajes de la fantasía. No deberíais perderos a uno de los primeros personajes que utilizan de la mejor manera su posible bisexualidad: haciendo como si fuera lo menos importante. Lo importante es que eso forma parte del personaje y consigue integrarlo perfectamente sin resultar en ningún momento forzado ni por asomo.

1 comentario:

  1. Tienes razón en que, a pesar de su transgresión en la literatura y todo eso, no es el personaje que más me llamó la atención cuando lo leí. Era interesante, desde luego, pero Zhora era mucha Zhora, y su carácter se lo comía con patatas.
    Aún así, su innovación y su aparición y su libertad tal cual me pareció un ejemplo sumada a la ambientación en el desierto, y con ese peculiar panteón. Es una pequeña clave que hace que la trilogía se tan grande como es.

    P.D: Eso sí, ponme a Pukah como personaje épico y será lo último que hagas después de haberlo quemado yo misma xDDDD

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