25 de agosto de 2012

Lorax: en busca de la trúfula perdida

Escuchó el hacedor las pamplinas de un viejo cuentacuentos

Título: Lorax: en busca de la trúfula perdida
Título original: Dr Seuss' The Lorax.
Dirección: Chris Renaud, Kyle Balda (co-director).
Guión: Ken Daurio, Cinco Paul, Dr. Seuss (historia original).
Producción: Illumination Entertainment, Universal Pictures.
Duración: 86 min.
Estreno en España: 30 de marzo, 2012
Temática: Animación, fantasía, cuento. 


Opinión: Esta es una película que empieza muy bien... pero que cualquier adulto que la vea empezará a pensar que le han timado. No porque la película no sea infantil, ni porque los personajes, sobre todo los animalitos, no sean una preciosidad animada. No. Sino porque nos encontramos ante un libro de auto-ayuda animado. Todos sabemos, y no es muy difícil darse cuenta, de que todas las películas de animación tienen un subtexto muy pronunciado en forma de moraleja. Ya sea «La belleza está en el interior» o «No hay que hacerle la vida imposible al nuevo», o muchas otras que cualquiera podemos citar pensando en las películas de nuestra infancia. Disney siempre ha sido genial para transmitir eso. Aquí básicamente te lo tiran a la cara. No lo digo en broma, las metáforas son tan obvias que duelen.

Una cosa importante de la película es el nombre de lo que se consigue con los árboles: el Thneed. Vamos, «the need», en castellano lo que necesitas. Y el problema es que si solo quieres conseguir tu necesidad y dejas de fijarte en el mundo, todo se vuelve oscuro y te conviertes en un ser destructivo. Muy bien. Esto es el argumento «real» de la película. Porque hay dos tramas, una en el pasado: «¿Qué hizo Unavez para ser un ermitaño?», y otra en el presente «¿Cómo consigo un árbol para Audrey?». Básicamente, la primera nos muestra lo que he dicho de las necesidades, mientras que la segunda nos muestra cómo una persona buscando «satisfacer» la necesidad del ser amado en vez de la propia puede cambiar el mundo para mejor. Claro, ahora me diréis, y con mucha razón «Antes has dicho que Disney también lo hace». Y lo mantengo, Disney es, básicamente, un sistema como los cuentos antiguos para transmitir moralejas y aprendizajes. Igual que lo eran los cómics, o lo deberían ser los dibujos animados que estén dirigidos específicamente a niños y jóvenes. Pero para que realmente estén bien hechos, la trama no tiene que girar directamente sobre eso, sino que tiene que tener unos protagonistas que atraigan a los niños y les muestren eso a un nivel normal. Eso no ocurre aquí. El punto más importante, y el momento que realmente muestra hasta qué punto nos encontramos con un libro de autoayuda es la canción «Tan malo no seré». Si comparamos esa canción con las de Disney... en fin, mejor no comparamos. Aparte de la calidad, la letra me da mucho miedo, porque intenta utilizar la ironía para transmitir el mensaje contrario.

Los personajes ya he dicho que no consiguen contactar con el espectador. Primero, por el horrible doblaje, porque la voz de Lorax es típica de psicólogo. O por lo menos la que yo considero típica de psicólogo. Lo cierto es que hay poquitos personajes con voz, y, si bien la mayoría tiene voces adecuadas, e incluso son divertidas, la de Lorax, que se supone que tendría que llamar la atención por buena, no lo es. O por lo menos a mí me sacaba de quicio. Eso sí, debo reconocer que el doblaje que escuché fue el castellano, mientras que en el inglés podemos encontrar a actores como Danny DeVitto en los papeles importantes... lo que es probable que le dé otro tono muy distinto. Pero más allá de las voces elegidas, las canciones y la personalidad que tienen no me parecen para nada atrayentes. De hecho, hay ciertos personajes, como el «repartidor cantante» que molan y no los utilizan más que en unas pocas escenas. Veo muy desaprovechados a los personajes. Pero incluso a los principales, como si no fueran capaces de dar de sí todo lo que podrían. Y eso que las canciones,  más allá de que sean bastantes, son divertidas y con ritmo. No es que se queden grabadas, pero sí consiguen su objetivo. Lo que sucede es que todo está en función de mandar la moralina, en vez de intentar crear una historia realmente atrayente.

Eso sí, tengo que decir que el dibujo me parece genial. Quizá no está al nivel de Enredados, o de la última de Ice Age, pero sin duda es un dibujo colorista y preciosista. Para empezar, los árboles, con las trúfulas, me han parecido preciosos. Los personajes, sobre todo los animales, muy bien dibujados, con un estilo que busca resultar «mono» y no realista. E incluso el mismo Lorax resulta bastante adorable. Con un dibujo detallado al mismo tiempo. Los humanos resultan creíbles, cosa interesante, puesto que tienen unas características físicas muy pronunciadas.

En definitiva, una película de animación que es demasiado clara en su mensaje. Tan clara que básicamente al final te cuelan una canción en la que te lo dicen directamente. Personalmente, no me ha gustado, me ha parecido demasiado «libro de autoayuda» como para considerarla una buena película. Teniendo además ejemplos como Up, o Wall-e que te emocionan directamente y transmiten su mensaje sin olvidarse de esa parte, pues... me parece un error perder la parte de emocionar.

Impresión general
Puntuaciones
Moralina: 4
Dibujo: 7
Personajes: 4
Canciones: 4
Trama: 5

2 comentarios:

  1. Pues la tengo pendiente de ver pero después de leer tu reseña no me apetece tanto...Ya veremos.
    ¡Un beso!

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  2. Yo la terminaré viendo por los niños, aunque esta no es de las que más me llamaban la atención.
    Gracias por la reseña :)

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