9 de agosto de 2012

La Voluntad del Dios Errante

La historia de la que surgió el hacedor, la historia que llevó al hacedor directamente a la fantasía

Título: La voluntad del dios errante
Autores: Margaret Weis y Tracy Hickman
Editorial: Timun Mas
Trilogía: La rosa del profeta I
Páginas: 539
Sinopsis: «Mira a donde quieras, audaz aventurero, porque, tan lejos como pueda alcanzar tu mirada, no hay nada. Estás cerca del Pozo de Akhran, un gran oasis situado en el centro del gran desierto de Pagrah. Ésta es la última agua que encontrará desde aquí hasta el mar de Kurdin, que está hacia el este. Si miras hacia el sur, al paisaje que se extiendo ante ti, verás una interminable expansión de granito barrido por el viento, cuya inmensa monotonía marrón-rojiza se ve aliviada de cuando en cuando por breves toques de verde: el tamarisco, la alta acacia, los cactus con sus formas humanas, el pino del desierto, los espinos y la hierba verde plateada que brota en los lugares más raros e insospechados...» Así comienza el relato épico de la Gran Guerra de los dioses y del orgulloso pueblo del que depende el destino del mundo. Cuando Akhran el Errante, el dios del desierto, decreta que dos clanes deben unirse a pesar de su ancestral rivalidad, la primera reacción es de rebeldía, aunque acaban doblegándose al mandato. Enemigos desde siempre, el impetuoso príncipe Khardan y la voluntariosa princesa Zohra tienen que contraer matrimonio para impedir que Quar, el dios de la Realidad, la Avaricia y la Misericordia, esclavice a sus pueblos. Pero ¿podrán Khardan y Zohra evitar traicionarse entre sí y mantener la frágil alianza hasta el tan deseado florecimiento del legendario cactus llamado Rosa del Profeta?

Opinión: Con este libro no puedo ser exactamente imparcial, ya que lo considero lectura indispensable. Pero por lo menos voy a intentar transmitiros por qué lo considero así. Para muchos, se trata simplemente de una novela de fantasía ligera muy normalita hecha por dos autores conocidos precisamente por hacer muchas obras y la mayoría normalitas, eso sí, todas definitorias de las mismas bases de la fantasía épica post-D&D. Sin embargo, para mí ese es un prejuicio muy negativo, ya que impide acercarse a estas obras y disfrutar de unas historias que tienen muchísimos puntos positivos y que pueden hacer que os conectéis con la literatura y diferenciéis mejor lo que es una buena historia de una mediocre. Muchos, se pasan la parte que implica leerse todas las obras y crucifican a estos autores después de leerse solo las Crónicas de la Dragonlance, que probablemente debería reseñar en algún momento, como novelas magistrales dentro de género y que sin duda pavimentan el camino para encontrarnos con historias como La princesa del desierto o Bajo la hiedra, pero vayamos a lo que nos interesa: esta primera novela de una trilogía perfectamente cerrada, La Rosa del Profeta. Como comprenderéis, con que os diga que el nombre de uno de los protagonistas es Khardan y que el lugar en el que se desarrolla es el desierto podréis ver la importancia que tiene esta historia para mi, y para el blog en sí. 

Y es que lo primero de lo que quiero hablar es la construcción del mundo. Consiguió en su momento abrirme la mente por completo y mostrarme una forma de crear mundos completa y detallada que se convertiría en paradigma casi perfecto.Ya desde la primera parte, desde las primeras páginas, donde nos aparece directamente el conflicto que va a dominar toda la trilogía. Eso sí, no se trata de un enfrentamiento en el que unos simples mortales se enfrenten a los dioses, si bien es cierto que habrá de eso, no será un enfrentamiento directo. Se nos presenta un mundo en que la Verdad, Sul, está encapsulada en una gema de veinte caras. Cada una de esas caras toca en tres vértices con otras caras, siendo las caras «superiores» las consideradas «bondadosas» y las inferiores «malignas». Cada vértice representa una virtud distinta, y cada dios (porque eso es cada cara) tiene su opuesto. Los humanos siguen a estos dioses y, al principio, podían acceder directamente a ellos, y pedirles poder. Evidentemente, esto era insostenible, y entonces, los dioses quitaron a la Muerte el control de los inmortales, y cada uno hizo con ellos lo que quiso para que los mortales les dejasen en paz. Y hubo ciclos de fe, y todo funcionaba bien. Hasta que, en el momento que se nos presenta, dos dioses antagónicos mueren. Pronto conoceremos a los tres dioses más importantes de la historia: Akhran, dios de los nómadas del desierto, Promenthas, dios de los habitantes de un continente donde solo hay seguidores suyos o de su opuesto Astafás, y Quar, el dios de los hombres de ciudad. Muy bien, para aquellos de vosotros que no conozcáis historia de las religiones, el símil es muy claro, y más adelante simplemente se va demostrando, y fue una de las cosas que más me sorprendió en su momento. Pero no voy a decíroslo, porque no es necesario, ni importante para el propio libro. Esos serán los tres protagonistas que aparecerán siempre en los Libros de los Dioses. Luego nos encontraremos con el libro de los mortales, donde, nuevamente, se nos presentarán los tres protagonistas más importantes de esta historia (lo que en ningún caso quiere decir que los demás sean planos o no estén trabajados, sino simplemente que son los que vana  mover la historia), Khardan, el príncipe orgulloso, Zohra, la fierecilla, y Mateo, o, como a mí me gusta más, Ma-teo, un pobre hombre al que no dejan de sucederle desgracias, y que hasta la segunda o tercera vez que leí el libro no consiguió hacerme partícipe de su sufrimiento. Es muy gracioso, porque siempre había considerado a Khardan como un personaje mejor construido que los otros dos, pero desde luego en este primer libro, tanto Mateo como Zohra se comen el papel de Khardan sin problemas, si bien hay que reconocer que tiene sus buenos momentos, como el mercado de esclavos o la entrevista con Qannadi. Ahora, los que no se hayan leído el libro, habrán sido capaces de entrever un triángulo amoroso, ya que es algo que nunca falta en los libros actuales. No podéis estar más equivocados, lo que en su momento no me asombró, pero ahora resalta como algo extraño. A pesar de que hay ciertos detalles interesantes respecto a la relación que tienen entre sí, no hay nada más alejado a ello que la idea de un triángulo. Y probablemente sea una de las cosas que más grande hace a esta historia, no cae en el tópico, a pesar de lo simple que hubiera sido eso. Por otro lado, cada uno de los personajes nos plantea diversos dilemas morales y éticos a lo largo de la historia, y cada uno de ellos da una respuesta, la única lógica desde su perspectiva. Eso es algo que descubriremos a lo grande en estos libros, cómo un narrador omnisciente nos muestra cada una de las distintas perspectivas de la historia, siendo verdaderamente omnisciente y no metiéndose en la historia. Y acabamos, pero no porque sean menos interesantes, con el tercer libro. Aquí hay que nombrar a tres personajes, aunque uno de ellos parezca en este libro un alivio cómico más que otra cosa, el primero: Sond, un djinn, que es el que muestra la verdadera historia de amor sin parangón, aunque quizá en una primera lectura no parezca especialmente interesante, Asrial, un ángel de la guarda a la que apenas conoceremos en este primer libro, asombrándonos con su cercana relación con su protegido, y Pukah. Pukah es motivo de gran discrepancia, para mí se trata de un muy buen personaje, con muy mala pata y una muy mala comprensión de las mentes humanas, pero que se gana mi cariño, y se lo ganó desde la primera lectura, puesto que le pasa algo a lo que estoy bastante acostumbrado, dice algo con la mejor intención, aunque sea un poco manipulador, para acabar cayendo con todo el equipo. Sin embargo, reconozco que a veces puede ser un tanto cansino. Sobre todo en este primer volumen.

La trama  es «sencilla». Y cuando digo eso no quiero decir que no tenga recovecos ni que sea simple, digo que es sencilla en el sentido de que puedes ir viendo la evolución de la trama con tranquilidad. No hay grandes saltos ni digresiones. En este libro, nos vamos a encontrar las tres historias que van avanzando, por un lado, la esfera divina, con la advertencia de Akhran al resto de los dioses acerca de las intenciones de Quar. Por el otro, la esfera mortal, con la boda decretada por Akhran y las consecuencias que ella acarrea. Y finalmente, la esfera de los inmortales, donde Pukah y Sond son los protagonistas indiscutibles. Es una trama que os emocionará, que os hará comeros las uñas de la emoción en muchos momentos, que os pondrá los pelos como escarpias en algunos momentos debido a sus grandes frases. A mí personalmente me descubrió todo un mundo de literatura, un estilo que siempre busco en los libros porque me parece el culmen en cuanto a narratividad y descripción. También ayuda mucho que esta trama sencilla vaya creándose a través de unas decisiones de los personajes que podemos ver y sentir, haciendo que para cualquiera que se adentre por primera vez en los libros descubra personajes vivos y maravillosos. Fue una auténtica experiencia especial, que hizo que no pudiera dejar de sentirme realmente cercano a estos personajes y que cada año necesite leerme la trilogía al menos una vez, para recordar qué es lo que busco en la literatura.Y todo esto en el primer libro, con un final tan sumamente interesante que no podréis sino coger el siguiente y devorarlo. Estoy seguro que todos tenemos alguna saga que consigue eso. En mi caso, es esta saga, y otras que también comparten espacio temporal con esta en mi lista de lecturas, como el Ciclo de la Puerta de la Muerte, las Crónicas de Belgarath o alguna otra.

En cuanto al estilo, bueno, tiene las descripciones necesarias, con un estilo austero pero al mismo tiempo muy claro y que nos permite situarnos en el universo con facilidad. Tiene además una forma ligera pero al mismo tiempo especial de crear a los personajes, puesto que puedes identificarlos con facilidad a través de su voz. Cada uno utiliza expresiones específicas y muy claras para cada una de las situaciones. El narrador omnisciente, que queda claro que es el cuentacuentos del que te habla el marco narrativo, cosa que nos puede recordar a obras como Aladdin. Todo el ambiente «árabe» está perfectamente traído al mundo de la fantasía y consigue erigirse como un punto de originalidad que realmente consigue enganchar. Recuerdo que la primera vez que leí este libro me llamó muchísimo la atención la ambientación árabe y desértica, porque nunca había visto libros con esta ambientación que no cayeran inevitablemente en algún que otro estereotipo. Recuerdo, además, que al principio precisamente me recordó mucho a Aladdin con sus genios y su arena. Por no hablar de que cada vez que leía algunas de las vívidas descripciones de este libro las imágenes de Agrabah reverberaban en mi memoria. Es cierto que hay muy poquitos libros de tema desértico, y que no siempre consiguen transmitir la atmósfera exótica y sensual que debería acompañar al desierto. De hecho, o bien no consiguen transmitir esa impresión o bien no consiguen transmitir la dureza de la vida de las tribus nómadas que son sus habitantes más interesantes, cosa que no sucede en este libro. La forma en que describe la dura vida de los nómadas, cómo la compara con la vida en las ciudades, hace que este libro consiga sin duda transportarnos a un mundo tan distinto al nuestro y del que apenas hemos oído hablar. De todas formas, como ya he dicho, si bien es cierto que hay pocos libros ambientados en el desierto, existen algunos como La leyenda del rey errante, que comparte con esta obra algo más aparte de la simple localización en el desierto, puesto que tiene ese sentimiento lírico que acompaña a esta obra, o La chica de fuego y espino, con un acercamiento muy distinto al tema, acercándose desde el punto de vista de ciudad, más que de tribu del desierto, aparte de ser monoteístas. Finalmente, acerca de los djinns, no puedo dejar de hablar del djinn preferido por todos: Bartimeo, cuya primera aventura, El Anillo de Salomón, sucede en parte en el desierto.

No creo que llegue a transmitiros nunca por completo lo importante que fue esta trilogía para mi comprensión de la literatura. Para mí, se convirtió en una referencia en cuanto a personajes, descripciones y creación de la trama, porque me pareció sublime y solo comparable a otros de los clásicos que me leí en momentos cercanos, como El ciclo de la Puerta de la Muerte Tigana, pero a estos les faltaba algo que hizo que este libro se me quedara más cercano del corazón, como es su ambientación desértica. Esta hacía de esta trilogía algo exótico e interesante que te impelía a acercarte a otras culturas con una mente abierta. Por no hablar de la relación entre personajes mortales. Khardan, con su sentido del honor y su forma de salvar a Mateo pese a la presión social, Zohra, la mujer más valiente y más entregada, la más dura y al mismo tiempo la más dulce, y Mateo, el personaje bisexual antes de saber qué era la homosexualidad y de que tuviera hueco en la literatura fantástica, el hombre capaz de amar con la misma intensidad a un hombre y a una mujer, el exiliado que consigue seguir siendo él mismo pese a adaptarse a su nueva situación. Sí, Mateo, Zohra y Khardan me mostraron lo que realmente necesita un personaje para ser genial. Luego habrá habido otros que también se hayan acercado a su posición, pero ellos tres conjuraron en mi mente algo nuevo, único e imprescindible. Ellos se auparon e iniciaron ese grupo de personajes que son capaces de emocionarme directamente tocando el alma y que me descubren nuevos sentimientos y nuevas experiencias cada vez que leo sus libros. Pocos desde entonces han entrado en ese grupo. Tampoco puedo dejar de remarcar la importancia de los djinns, seres inmortales que me mostraron que las emociones humanas pueden hacer efecto en seres tan distintos de nosotros. Y no solo pueden hacer efecto sino que, como buenos inmortales, esas emociones tienen que ser llevadas al extremo. Decía que Sond nos traía la historia de amor sin parangón, y es cierto, la historia entre Sond y Nedjma es especial y sin duda referencia necesaria para cualquier amor galante. Y Pukah es la muestra de cómo el amor puede hacer crecer a una persona de maneras que él no puede esperar.

En definitiva, nos encontramos ante un libro maravilloso, que además ahora solo se puede encontrar en versión bolsillo, con lo que eso supone para nuestra economía, que conseguirá engancharnos a una fantasía muy clásica y a unos personajes completamente adorables. No solo eso, sino que probablemente una vez leáis este libro veáis con otros ojos muy distintos las obras modernas, pues, a pesar de que sí hay algunas que consiguen superarla, otras se quedan por el camino intentando imitar este estilo tan particular. Sus personajes serán un auténtico descubrimiento, ya que incluso los secundarios os darán más de una sorpresa por lo bien caracterizados que están. Definitivamente, una obra que establece una referencia dentro de la fantasía. Para mí, una obra auténticamente imprescindible te guste la fantasía o no. Sin duda muchos cambiarían de opinión sobre la literatura fantástica después de leer libros como este.

Impresión general
Puntuaciones
Especial
Trama: 10
Personajes: 10
Ambiente: 10
Estilo: 10
Mitología: 10

3 comentarios:

  1. Lo cierto es que yo también tengo muy buenos recuerdos de esta trilogía. Y tu reseña me ha dado ganas de releérmela porque me he dado cuenta que realmente recuerdo muy poco sobre ella.
    Vagamente recuerdo que esperaba mucho más de Khardan; que me caía muy mal a ratos, sobre todo por sus decisiones con Meryam. Que a Pukah lo odiaba con todas mis fuerzas. Que Mateo era super interesante y original. Y que Zohra era definitivamente la mejor de todos xD

    Por supuesto lo que más me atrajo de esta trilogía era su ambientación en el desierto. Y los djinns, claro. La pega ante eso es que luego aparece Pukah y... *ganas de estrangularlo*

    Pero, como ya digo, quizá con una relectura mis opiniones estén más claras. Quizá dejo de odiarle tanto... (o lo revivo todo, quién sabe).

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  2. Me alegra saber que te ha fascinado tanto, pues llevo mucho tiempo detrás de esta trilogía pero todavía no la he leído. La verdad es que todo lo que he leido de Weis y Hickman me ha encantado (El Mar de Fuego es uno de mis libros favoritos por siempre jamás xD), pero pensaba que esta trilogía era algo peor que el resto. Veo que no es así.

    En fin, espero leerla pronto!!

    Un saludo!

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  3. No Anónimo. Sandra.

    Yo de djinns no se mucho (Bartimaeus, quizá?). Pero...¡ya tenía yo curiosidad por saber de dónde venía el nombre de Khardan!
    Y me lo he apuntado del tirón. Quiero ver si averiguo qué esconde un libro tan significativo para tí, pues para mí está más que demostrado a través de tus reseñas que eres estupendo en tus facetas de lector, crítico y escritor.
    No se si lo has releido ultimamente, pues a veces lo que siente uno cambia con la edad, pero de todas formas, tiene ingredientes que me atraen así que lo buscaré y te contaré si lo he disfrutado tanto como tú.
    Una reseña muy especial. Muchas gracias.

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