18 de febrero de 2010

Reseña de La Letra Escarlata

Y escuchó el hacedor un relato terrorífico acerca de una letra del color de la sangre.


Título: La Letra Escarlata

Autor: Nathaniel Hawthorne

Año: 1850

Páginas: 224 (aunque depende de la edición)

Sinopsis: En la ciudad puritana de Boston una mujer joven, Hester Prynne, es encontrada culpable de adulterio y obligada a llevar una "A" escarlata en su vestido como signo de vergüenza. Criando a su hija Perla sola, Hester tratará de mantener su dignidad. Pero el secreto del padre de Perla amenazará con salir a la luz..

Opinión: Bueno, por donde empezar. Primero, la introducción es bastante aburrida. La Custom House no es más que ver un marco como el que pone Cervantes al Quijote. En sí mismo, es medianamente interesante lo que cuenta, pero utiliza un lenguaje tan emperifollado que es incómodo de leer.

Por otro lado está la historia en sí de la Letra Escarlata. Todo el rato me ha parecido la forma de expresarse una burla al estilo "religioso" que primaba en esos días. Pero bueno, vamos a ir poco a poco:

Hester Prynne, o como meter un anacronismo de mujer en una época que no le corresponde. Una mujer fuerte, decidida, valiente. Es capaz de soportar por si sola la carga de un pecado compartido, y criar a un amor de niña (aunque no deje de preguntarse si no será verdad que es hija del demonio...) Es un personaje que me ha gustado a ratos, cuando se comportaba como ella misma, enfrentandose en silencio contra la reprobación de toda la comunidad, pues me cae bien y se la ve muy interesante. Cuando en soledad se cuestiona a sí misma y siente como le arde el pecho, pues también es interesante. Pero cuando sigue preguntándose durante siete años si la niña de su corazón es un engrendro demoniaco o un hada venida a tentar al resto... pues me parece insufrible. Cuando se regodea en autocompasión, vale, cuando cae en la superstición que la rodea... mal. Incluso puedo decir que cuando hace todo lo que puede por el hombre al que ama, genial, cuando se vuelve a sentir débil al sentir la mirada del pueblo sobre su marca, pues muy mal. Es una contradicción andante.

Pearl, ya he dicho que me parece un encanto de niña. Es inteligente, perceptiva y tiene unos puntos muy interesantes. "¿Nos darás la mano a mí y a mi madre ante todo el pueblo?". Su entusiasmo y su vitalidad son tremendamente refrescantes teniendo en cuenta el ambiente estanco del pueblo. Acaba como tiene que acabar, lejos del pueblo.

Arthur Dimmesdale, hombre débil, que necesita la inspiración divina o la de hester para ser capaz de vivir su propia vida, de tener orgullo. Me ha caído mal prácticamente desde el principio, porque me parecía imposible que Hester Prynne hubiera visto algo en semejante fantoche. Cierto, es un personaje muy acorde con la doble moral puritana, pero no por ser un buen personaje me tiene que caer bien. Solo se redime al final, que es apoteósico para este personaje. Ojalá hubiera más discursos suyos a lo largo del libro, porque es cierto que cuando actúa es horrible, pero cuando habla no es tan malo. Eso sí, verle interpretar lo que le pasa es desesperante.

En cuanto a Chillingworth, pues me parece una reacción excesiva por su parte (acorde a su tiempo, eso sí). Es un vengativo desgraciado. En el fondo, cualquiera que lea como va cambiando su físico se da cuenta de que, si bien al principio podía resultar repulsivo, al final es aún peor. Sobre todo cuando te cuenta como "consigue" a Hester. En fin, un personaje repulsivo al que coges cariño, pero el cariño que cojes a un perro apaleado, no a un personaje completo. Y sin embargo, el final... oh, el final... ahí sí que te da pena. Y ves como se redime de la única manera posible.

Al final, lo cierto es que toda la redención viene a través de la niña, todo lo demás se demuestra falible, incluso falso directamente. Eso sí, el simbolismo que emana de todas partes, ya sea la propia letra escarlata o la "A" que aparece en el cielo... eso es insuperable. Sobre todo por la diferencia de interpretación que hace cada uno de los personajes. La misma "A" significa "Válida" para unos, "Adúltera" para todos y "Adorada" para uno solo. Simplemente es una forma de enseñarnos que no todos comprendemos los símbolos (ni siquiera las palabras) de la misma manera. Ni las situaciones, ni las verdades son completas. Siempre hay un espacio para "irse al bosque", a un lugar donde todo es posible, donde se pueden vivir los sueños, siempre y cuando luego tengas las narices suficientes para volver al mundo real y hacer lo que deberías haber hecho desde un principio.

Por cierto, el que no sea capaz de predecir todo lo que va pasando hasta las últimas páginas, no ha leído nada bien el libro, porque es extremadamente predecible en las situaciones que se viven.
Eso sí, no puedo decir que sea recomendable para gente que no esté acostumbrada a tratar con jerga "pseudo-religiosa" en muchas ocasiones, porque si no, tanto "pecado" o "iniquidad" puede acabar con la paciencia de cualquiera. Eso sí, creo que debería ser una lectura obligatoria para toda persona religiosa. De alguna manera, creo que nos da una visión de la religiosidad mucho más "vital" que "normativa" que no viene nada mal leer para tener una vida más plena y menos dada a juzgar.

2 comentarios:

  1. Jo, me lo plantas realmente como un bodrio... xD
    Yo recuerdo que cuando vi la peli de pequueña me gustó... Tendría que verla ahora para ver si sigo teniendo la misma impresión o.oU
    Pero, como ya te digo, por cómo lo cuentas... tiene pinta de rollo patatero ^^u

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  2. Ña... ya te digo, que el final es genial, el inicio es soportable.... pero la parte intermedia es bastante coñazo, más que nada por el lenguaje utilizado.

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