18 de enero de 2010

Reseña de la Leyenda del Rey Errante

Y sucedió que los hacedores se encontraron con unos pastores. A la luz de la hoguera, los pastores les recitaron qasidas y un anciano se levantó, con lágrimas en los ojos. Extrañados, los hacedores preguntaron por las lágrimas, y una mujer hermosísima les relató la historia de esas lágrimas.

Título: La leyenda del Rey Errante
Autora: Laura Gallego
Editorial: SM

Sinopsis: Cuenta la historia de Walid, un príncipe árabe que desea ser un gran poeta. Para ello, pide permiso a su padre para asistir al prestigioso certamen poético de Ukaz. Pero el rey le pone como condición que primero ha de demostrar que es el mejor poeta de su reino. Walid organiza su propio certamen de poesía pero, durante tres años consecutivos, le vence Hammad, un humilde tejedor de alfombras, pobre y analfabeto. Envidioso, Walid lo nombra historiador real y le impone una serie de tareas imposibles, como ordenar el enorme y caótico archivo de palacio o tejer una alfombra que contenga toda la historia de la humanidad. Pero…¿qué ocurriría si Hammad lograse tejer esa alfombra?

Opinión: Se trata de un cuento fabuloso. Pero vamos a empezar por el principio: los personajes.
Walid es un príncipe, de carácter agrio al principio, pero destinado a ser mucho más de lo que aparenta. Es, sin lugar a dudas, el protagonista de este sueño. Sí, lo denomino sueño porque es a lo que me ha recordado. Toda la historia me parece un sueño de Walid, tejido con su derrota en el primer concurso. Como personaje es el que mueve la obra, o más bien al que mueve la obra. En la estela de su vida conoceremos a otros personajes, pero no demasiado. Todos me parecieron sombras cercanas a Walid, ninguno excesivamente desarrollado ni nada por el estilo. Sin embargo, hay otro personaje que despierta por completo mi simpatía:
Hammad, el tejedor. Es alguien que ha debido vivir muchas cosas, muy grandes, capaces de hacerle aprender a realizar qasidas para las que la forma es simplemente la expresión de lo que tiene que decir. En ese sentido me parece que muchos escritores podrían aprender de él. Forzar la forma de una novela o su argumento para que sea lo que él quiere no funciona, simplemente tiene que dejar que surja de sus labios, o mejor dicho, de los de su hijo, la auténtica belleza del desierto, de la mujer a la que ama y de la persona a la que agradece lo que le han dado.
Hablando de la estructura, hay dos estructuras generales a las que me gustaría referenciar al hablar de esta novela, una es la misma qasida, la otra son los cuentos tradicionales.
De la primera, queda claro que, a partir de la salida de Walid de su ciudad, la novela sigue completamente la estructura o, mejor dicho, el guión de una qasida:
Primero aprende a amar el desierto, de la mano de Sayf. Cuando ha conseguido amarlo es hora de marchar. Después aprende a amar a una mujer, entre los pastores. Pero su destino aún le tiene guardadas muchas sorpresas y tiene que irse, aunque esta vez acompañado. Por último, gracias al transportista o mercader aprende a agradecer las posibilidades a la gente que se las da, y a no sentirse superior a nadie. Evidentemente, Walid consigue descubrir el secreto de la qasida más hermosa, mostrar todo lo que ha aprendido a lo largo de esos años.
Acerca de los cuentos tradicionales, la primera vez te sorprende, el descubrimiento de que Sayf sea el hijo menor, pero cuando Walid se encuentra con el resto de la familia a lo largo de su viaje y siempre en el momento de inflexión en el que toca volver a su destino y avanzar un poco más hacia su meta, te das cuenta de que es lo mismo que pasaba en otros cuentos (ahora mismo no me viene a la cabeza ningún nombre, aunque estoy seguro que Simbad el marino pasaba por algo parecido en una de sus aventuras).
En cualquier caso, es una historia tremendamente hermosa, muy onírica, en el sentido de que las descripciones son algo que no necesita sino que deja mucho a la imaginación del lector. No sé si Laura Gallego tenía esa intención pero a mí personalmente me ha recordado mucho a todo lo que conocía o había visto de la literatura de cuentos árabe. Y me han dado ganas de leer más en algún momento.
En cuanto a cuándo recomendaría leerlo... probablemente lo recomendaría para un viaje largo, en el que puedas leerlo casi de una sentada. Porque se merece ese privilegio, ser un libro en el que te concentras por completo durante un tiempo y disfrutas de la historia sin parones. Además, a mi gusto, tiene la longitud justa para hacer eso. Y ya si de fondo te pones musica oriental, consigues el efecto completamente deseado de encontrarte en un espacio privilegiado en el que este cuento te hará reflexionar acerca del destino, de la bondad inherente del ser humano, de cómo todo aquello que hacemos nos trae consecuencias, o según el refranero, "quien siembra tormentas, recoge tempestades", de cómo nada puede detener a un hombre que tiene una meta grabada a fuego en su corazón.

1 comentario:

  1. Me encanta. Muy buena crítica ^^
    Aunque a mí otra de las cosas que más me gustaron sobre este libro fue el final y el personaje del hombrecillo del turbante rojo.

    En general la aparición de los djiins y esa "mitología" que les rodea. (Bartimeo es un djiin *o*)

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